Especiales
Hay silencio, mucho silencio. Es el homenaje de Cuba a sus héroes que regresan envueltos en la bandera de la estrella solitaria y a los que abrazará para siempre.
«Cuídate»: todos han de tener a alguien que les diga esa palabra, cuando a las tres de la mañana o a las seis de la tarde o a las dos, uno de los suyos llama para anunciar que «se rompió tal línea», que «hay que ir pa´ allá».
En tiempos donde se refuerza la política gubernamental de la bancarización -ya no solo como una necesidad en medio del contexto económico, sino como un proceso vital para que la población que cobra salarios en transferencia pueda acceder a servicios y bienes vitales en la cotidianidad-, no se debe dar margen a irregularidades ni violaciones de lo establecido en este sentido.
No pocas bibliografías coinciden en que Marcos Maceo Joglar -el patriarca de la familia que formó junto a Mariana Grajales-, pasó en Venezuela gran parte de su juventud. Cuando retornó a Santiago, fomentó en su prole el amor por la libertad.
La opinión pública mundial percibe hoy los primeros compases del desmoronamiento de la mentira que sirvió de justificación a la administración Trump, para secuestrar con disfraz de captura, al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro.
El aire aún huele a tierra mojada y a ramas recién cortadas. En las calles de Contramaestre, las huellas del huracán Melissa son visibles: árboles caídos, letreros doblados, techos de zinc enrollados como papel. Pero en medio de este paisaje -que ya dista mucho de los primeros días tras el paso del ciclón-, hay un lugar donde la resiliencia tiene rostro de mujer y esperanza de nombre: el Hogar Materno Clodomira Acosta Ferrales.
En la madrugada, cuando el silencio esparcía sus rumores de árbol en leve movimiento y la ciudad descansaba del bullicio, si ya me había retirado a casa, el timbre del teléfono avisaba que él permanecía en vela, repasaba despachos cablegráficos, veía discursos, escribía, leía libros o revisaba originales de imprenta y de súbito, necesitaba preguntar un dato primordial o una opinión acerca del curso de los acontecimientos y sobre las vidas que dependían de una denuncia pública o una articulación urgente de fuerzas en favor de una lucha popular y justa.
Cada primero de diciembre es un día para reconocer a esos artistas de la voz que, desde la radio y la televisión, informan, educan, entretienen y, sobre todo, acompañan la vida de millones de cubanos.
“El mismo día que conocí a Frank, le ofrecí la finca para hacer prácticas de tiro. Me contestó que había ido a verme por eso, porque tenía conocimiento de que estaba cercana a Santiago. Nos fuimos para allá y allí hicimos algunos disparos. Yo tenía un rifle Remington 22 automáticos y una pistola colt del mismo calibre, de tiro al blanco profesional. Frank se puso muy contento, le gustó el lugar.