Especiales
La vista está fija en el mar. Sus ojos apenas parpadean. Mientras trabaja sabe que no hay cabida al descuido y rastrea con la mirada cada movimiento en el agua, cada niño atrevido y adulto aventurero. Sabe que ante un imprevisto su actuar rápido podrá salvar la vida de la o las personas. La seguridad en los balnearios está en sus manos.
“En una sola cosa somos iguales al 26 de julio de 1953: la misma fe en los destinos de la Patria, la misma confianza en las virtudes de nuestro pueblo, la misma seguridad en la victoria, la misma capacidad de soñar con todo aquello que serán realidades de mañana por encima de los sueños ya realizados de ayer”.
Es conocido que cuando Fidel planificó el ataque a la segunda fortaleza militar del país, su idea era levantar y armar a los santiagueros, en su defecto marchar a la Sierra Maestra para hacer la guerra de guerrilla, intensión que finalmente puso en práctica y condujo a los rebeldes a entrar victoriosos en Santiago de Cuba.
Que a Mariana Grajales Cuello se le haya nombrado “Madre de la Patria” no es un capricho de nadie o una idea salida de las emociones que genera el estudio de la historia de Cuba, ella hizo los méritos necesarios para ser recordada como paradigma de madre cubana, con acciones y frutos que a 208 años de su natalicio, aún son un sueño para muchas mujeres de estos tiempos.