Opinión
A los cubanos de hoy, nos sobran razones para estar orgullosos de haber nacido en esta tierra; respirar aire de paz, sentirnos libres, seguros, tranquilos, respetados; esa sensación, no es común en el mundo actual donde guerras, discriminaciones, abusos, violencias, asaltos, huelgas, se convierten en el día a día de miles de hombres y mujeres.
Como un cazador empedernido, Estados Unidos persiste en su política de mantener a Cuba en el estatus de presunta presa, utilizando para ello cuantos medios se ha inventado para hacer el mal, entre los que se encuentra, en primer orden, la medida de bloquear o sancionar económicamente , con el fin de lograr sus objetivos.
Quizás uno de los máximos exponentes de la transformación social operada por la Revolución Cubana es haber situado a las mujeres en el centro de sus políticas de desarrollo humano. Al cabo de casi 64 años de socialismo, la nación caribeña es el país con mayor presencia femenil en la ciencia, y el segundo en proporción de mujeres en el Parlamento, por solo citar un par de ejemplos.
El liderazgo, empoderamiento y participación de forma igualitaria de la mujer es una realidad en la nación cubana. Cuba y su sistema jurídico han logrado una equidad entre hombres y mujeres. Actualmente, en la mayor de las Antillas las mujeres ocupan el 53% en el sector de la ciencia, el 71,2% del personal de la salud y un 48% de los científicos e investigadores del país.