Y sí, a través de los años esta tierra de héroes y heroínas, ha sabido honrar ese legado de todos los que, como él, cayeron en defensa de nuestra emancipación.
Camilo estuvo al lado de Fidel en los momentos fundamentales de la lucha: “Era como un hermano para mí. Confiaba en él plenamente, y él nunca me defraudó. Era un hombre de palabra y de acción”.
Esa relación entre ambos trascendió para la historia cuando en medio de un discurso de Fidel este le preguntó: ¿Voy bien, Camilo? y la respuesta fue: Vas bien, Fidel. En otro momento, cuando se organizaba un juego de pelota, Camilo fue designado en el equipo contrario, y exclamó: Contra Fidel ni en la pelota.
Según refiere la historiadora y Dra.C. Damaris Torres Elers, Camilo visitó por segunda ocasión este territorio unos meses después, acompañado de Raúl, momento en que anunció que pronto serían entregados los cuarteles para convertirlos en escuelas.
En cierta ocasión Fidel se refirió a cuánto hubiese podido hacer Camilo en todos estos años, pero también alegó que aquellas cosas por las que luchó se fueron haciendo, y la “Revolución se cumplió”, y se seguirá cumpliendo por la presencia de su ejemplo.
Por eso, este 28 de Octubre, aniversario 67 de su desaparición física,
desde la Plaza de Marte, donde en octubre de 1964 se develó un busto -del escultor santiaguero René Valdés-, para homenajearlo siempre, varias generaciones se darán cita allí, para luego depositar flores en el mar, como símbolo del descanso eterno.
Y no puede ser de otra manera, porque Camilo “era el compañero de todos, el amigo de todos, el hermano de todos. Tenía una sonrisa que conquistaba a cualquiera, y una manera de ser que lo hacía único”.
Su ejemplo es eterno