El acontecimiento, que involucra a 111 mil niños de toda Cuba y esta vez se realizó el nueve, constituye también el inicio de la jornada de homenaje Camilo-Che en la que seguirán asumiendo el
protagonismo hasta el 28 de este mes, usarán disfraces alegóricos a los héroes y cerrarán con flores para Camilo.
Un significado especial tiene para los padres que anudan las pañoletas y con esa acción, le abren un universo nuevo a los hijos, un mundo de conocimientos, amistades y juegos. Llegan ahora para los mayores de casa otras responsabilidades, horarios y compromisos, el espacio que ocupan los niños se ensancha hasta la escuela y las relaciones con los maestros.
El azul de la pañoleta en el fondo blanco de la camisa de los infantes principiantes en las escuelas primarias, parece una combinación simple, pero en realidad es la puerta a muchos colores en la vida de niños y familiares, en las calles, en las venas de un país que contra las adversidades se oxigena para seguir adelante.