Santiago de Cuba,

¡¿Piojos?!

07 March 2023 Escrito por 
farmaceuticonline.com

“Mamá, a una niña de mi aula la suspendieron porque tiene piojos”. Hay palabras que ponen a una madre en alerta y “piojos” es una de esas. El riesgo de que estos parásitos infesten a la familia hace que todo lo demás pase a un segundo plano. La prioridad es crear una estrategia para enfrentar el diminuto pero insoportable enemigo.

“Si se detectan casos de pediculosis (infestación por piojos) en la escuela de sus hijos, no hay que alarmarse ni iniciar tratamientos de forma indiscriminada. Lo primero es revisar el pelo de su niño y estar pendiente de los signos que pueden indicar la presencia de estos insectos como picazón, ronchas y pequeñas heridas por el rascado en el cuero cabelludo. La revisión debe hacerse al menos una vez por semana, buscando las liendres o huevos, que son como pequeños capullos impregnados en los vellos (a pocos centímetros de la raíz), de color blanco o marrón amarillento, y abundan sobre todo cerca de las orejas y en la nuca”, explica la doctora Gelsy Reyes Agramonte, especialista en Pediatría.

Para la experta, lo más conveniente es hacer esta búsqueda los viernes, de modo que si se encuentran los huevecillos, pueda realizarse el tratamiento durante el fin de semana. Insistió en que los padres que detecten piojos en sus hijos deben acudir al médico de la familia para que indique el tratamiento y nunca utilizar sustancias peligrosas como insecticidas, productos para animales o combustibles como kerosén o petróleo.

“Aunque no mata al insecto y, por ende, no sustituye a los pediculicidas, el vinagre es un producto recomendable en estos casos porque desprende las liendres del cabello. Para evitar irritación, puede prepararse una solución con dos partes de agua y una de vinagre, que se aplica en toda la cabeza y especialmente en la zona de la nuca y detrás de las orejas, masajeando bien el cuero cabelludo”, aconsejó la doctora.

Las familias deben saber que, aunque la principal medida de prevención es mantener una adecuada higiene, los piojos pueden infestar a cualquier persona, y se contagian al desplazarse caminando. Contrario a lo que muchas personas creen, no vuelan ni saltan.

piojos

“De ahí que la transmisión se produzca fundamentalmente por el contacto cabeza a cabeza, aunque también por usar ropas, toallas, peines, gorras, felpas y hebillas de pelo de una persona infestada. Llevar suelto el cabello largo facilita el contagio.

“Por tanto, para evitar los piojos hay que lavar el cabello al menos una o dos veces a la semana; no compartir peines, cepillos, gorras, sombreros, adornos de pelo, toallas ni ropas. Si alguien en el hogar se ha infestado, además de tratarse con pediculicida que puede ser permetrina o benzoato de bencilo, se debe lavar con frecuencia los peines y cepillos utilizando agua muy caliente, así como las toallas, la ropa de cama, gorras, etc”.

Enseñar a los niños a prevenir para que conforme crezcan puedan ganar responsabilidad y conciencia de su autocuidado también es importante. Y hacerles comprender que la pediculosis es un problema de salud, que no hay que burlarse de los amiguitos si lo padecen, los hará mejores personas.

Si sus hijos le comentan que en el aula hay niños con piojos, o nota que ellos están infestados, recuerde que puede buscar orientación médica y mantenga las precauciones para evitar el contagio en el hogar.

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Indira Ferrer Alonso

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