El joven manifestó sentirse orgulloso por trabajar para el equipo, aunque consideró no rendir al nivel de sus expectativas.
Monier, único representante de la localidad santiaguera, terminó con un average de 235, cuatro hits, un doble, un triple, una carrera impulsada y cinco ponches, y llegó a primera por boleto en una ocasión.
Sobre el brusco cambio de horario en el país asiático, el indómito expresó que no tuvieron tiempo de adaptación, aunque no justifica el resultado, pues el elenco cubano falló a la ofensiva con corredores en posición anotadora.
Comentó la positiva experiencia de la concentración en cuanto a la mejoría de la técnica del swing, el trabajo de las muñecas para poder conectar más de fly y cumplir su función de impulsar carrera, gracias a los consejos del entrenador Rolando Verde.
Este torneo propició también el acercamiento de varios ojeadores japoneses del equipo de los Halcones de Softbank, quienes mostraron interés por su rendimiento, dijo el jardinero derecho.
Carlos Monier exhibió sólidos números durante el campeonato nacional sub 23, con un promedio de bateo de 355, 22 sencillos en 62 turnos al bate, siete dobles, dos jonrones, nueve empujadas y 15 anotadas.
"La escopeta", bautizado así por los fanáticos de la bola y los strikes, agradeció el incondicional apoyo de sus padres, quienes lo iniciaron en el deporte nacional, y a los maestros Rey Issac y Orestes Kindelán por los oportunos consejos para mejorar como bateador.