M.Sc. Milagros Alonso Pérez
Licenciada en Periodismo. Máster en Estudios de Lengua y Discursos. Graduada de los posgrados de Gestión, Redacción y Publicación de Artículos Científicos en Ciencias Sociales y Humanísticas y de Gestión de Redes Sociales. Profesora Instructora de la Universidad de Oriente. Periodista del Sierra Maestra.
Inicié en esta profesión desde septiembre de 2019, hace más de seis años. Me vienen a la mente muchos recuerdos, a partir de mi elección de carrera en el preuniversitario, Cuqui Bosch de Santiago de Cuba.
"Quienes no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”, expresó el filósofo George Santayana; y no es casualidad que todos los cubanos rememoren la Protesta de Baraguá, a 148 años del acontecimiento.
José Emilio Camejo Acosta no presume de sus méritos, y no son pocos. Son los de una vida incansable al servicio de la Revolución Cubana, de la que una gran parte la compartió con su amigo Juan Almeida Bosque. Por primera vez compartió con Sierra Maestra al detalle, estas anécdotas. Ahora de regreso a Moa.
Profesor, usted nunca ha escrito un libro con su historia. ¿Quizás con la ayuda de algún especialista; no imparte conferencias ni divulga su vida con frecuencia?’ Ante mis interrogantes, la respuesta del entrevistado fue contundente: ‘no. Me da pena hablar en primera persona. Más bien siempre me he dedicado a destacar la obra de personalidades de la Revolución Cubana, y he estado al servicio de esta.
Al celebrarse el 99 aniversario del natalicio de Juan Almeida Bosque, la Sala Polifuncional Fernando Chenard Piña del Museo de Historia 26 de Julio de Santiago de Cuba, acogió el encuentro con quien fuese el amigo cercano y ayudante personal del Comandante de la Revolución, su nombre: José Emilio Camejo Acosta.
Siempre héroes en el anonimato; personas que muchas veces pasan desapercibidos en el ajetreo diario. Para mí, ellos protagonizan hazañas en los detalles que no se valoran.