Estas soluciones renovables buscan aliviar la presión sobre el sistema eléctrico nacional y devolverle luz y seguridad a los espacios públicos.
En un primer momento, los trabajos se han concentrado en arterias fundamentales como la Avenida de Céspedes, Garzón, Plaza de Marte y Ferreiro, con la proyección de extenderse progresivamente a otras vías principales del territorio, beneficiando a peatones y conductores en los horarios de mayor necesidad.
Sin embargo, el éxito de esta iniciativa depende también de la conciencia ciudadana. Autoridades en el territorio exhortan al cuidado común, puesto que actos de vandalismo y sustracción de estos equipos nos afectaría a todos los ciudadanos. Por ello hacen un llamado urgente a cuidar y proteger este patrimonio colectivo. Cada lámpara robada o dañada es un paso atrás en el esfuerzo por mejorar nuestra calidad de vida en medio de las dificultades energéticas.
Agradecemos profundamente la labor de la Empresa Eléctrica y de las entidades que han hecho posible los donativos de estas tecnologías. En próximas publicaciones ampliaremos detalles sobre la marcha de las instalaciones, su cobertura y disponibilidad en el territorio. ¡Cuidemos juntos cada rayo de sol convertido en luz!