La obra de una organización política pasa por la manera en que sus postulados se sientan en las entrañas de su pueblo. En el mismo corazón de Cuba, latiendo con ella y con su gente, vive el Partido Comunista de Cuba.
Escuchar al pueblo, interpretar sus razones, responder sus interrogantes, hacerlo participar, a eso nos enseñó Fidel; sin importar las complejidades, la rudeza de los tiempos, la circunstancia apremiante.