Internacionales
Aunque la Corte Penal Internacional (CPI) haya tenido que «poner en un mismo saco» al gobierno sionista de Israel y al Movimiento de resistencia palestina Hamás, para proponer un acuerdo de detención al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a su ministro de Defensa, Yoav Gallant, por el genocidio que se comete en Gaza contra la población palestina, el dictamen chocó con la posición de Estados Unidos, que no permite sanción alguna contra Israel.
El anuncio del Departamento de Estado de Estados Unidos –hay muchos interesados en amplificarlo como gran noticia– sobre la exclusión de Cuba de la lista de países que no cooperan plenamente en la lucha contra el terrorismo, no ha sido más que el reconocimiento de lo que la Isla siempre ha hecho en todos sus años de Revolución: combatir un flagelo del que solo ha sido víctima.