Internacionales
En no pocas ciudades europeas los termómetros marcaban entre cero y menos cinco grados de temperatura los primeros días del año. Se hacía imprescindible la calefacción, pero otra vez la política, al servicio de intereses foráneos, interrumpiría la circulación del gas, seguro y barato, que llegaba desde Rusia, atravesando por Ucrania.
Hasta Cuba han llegado buenos deseos desde los cinco continentes. Naciones del llamado primer mundo y del tercero, países grandes y pequeños, desarrollados y en desarrollo, han insistido en hacerle saber al mundo las buenaventuras que merece la Revolución Cubana, ya con 66 años desde que el 1ro. de enero de 1959 marcara con tinta imborrable la historia política del mundo contemporáneo.
Internacionalmente, el año 2024 no ha podido ser peor: genocidio de Israel contra la población palestina en Gaza; guerra en Ucrania, estimulada por la OTAN y, especialmente, por Estados Unidos, que ha roto todo diálogo entre Kiev y Moscú, y ha llenado de armamentos de todo tipo –incluso misiles de largo alcance– a Ucrania, convertida en un laboratorio de Occidente, y donde las muertes provocadas por los enfrentamientos suman decenas de miles.
Cuba, el país latinoamericano y caribeño que más medallas ha alcanzado en la historia de los Juegos Olímpicos, con 86 preseas áureas, 70 de plata y 88 de bronce; único de esta vasta región que, en el puesto 16 en la historia de esas citas, ha puesto a su geografía entre las primeras 20 naciones del mundo, ha encabezado con dos de sus más queridos hijos la encuesta para seleccionar a los mejores atletas de 2024.