Se han dado casos en los que la llegada tarde a los servicios del sistema de salud ha derivado en una estancia en las salas de terapia, incluso en desenlaces fatales, por esto se recalca la necesidad de llevar a los menores al médico ante cualquier signo de alarma.
Si su pequeño presenta dolor abdominal fuerte y mantenido, tres o más vómitos en una hora, sangrado de las mucosas, fiebre sostenida, somnolencia o irritabilidad, llévelo a un profesional de la salud para su oportuna evaluación.
Las actuales carencias en cuanto a medicamentos han incentivado el uso de remedios naturales, pero recuerde que los tés y cocimientos son peligros en edades pediátricas, especialmente en menores de un año, pues sus sistemas hepáticos no pueden procesarlos adecuadamente.
Los medicamentos homeopáticos están probados por laboratorios y sus cantidades son seguras para consumir, según la indicación del médico o farmacéutico.
Cuidemos a los pequeños de casa y pongámoslo en manos de quienes están capacitados para velar por su salud.