Un símbolo para respetar: el Himno Nacional de Cuba

20 تشرين1/أكتوير 2026 Escrito por  Agustina Bell (colaboradora de Radio Mambí)

El Himno nacional de Cuba es uno de los más cortos del mundo, pero tiene en su contenido las notas vibrantes y patrióticas que calan hondo en quienes lo escuchan, lo interpretan   y lo cantan. Su escritura es elegante y hermosa.

Pedro Felipe Figueredo Cisneros (Perucho Figueredo), al escribir estos ardientes versos estaba en plena manigua. El fue de los primeros bayameses en unirse al llamado de su coterráneo Carlos Manuel de Céspedes para seguirle en sus ideales independentistas.
Fue el 20 de octubre de 1868, en la primera ciudad cubana liberada por los mambises, cuando se entonó públicamente el Himno La Bayamesa, un hecho único e inolvidable para quienes lo vivieron, con cuya acción, acentuaron ese día   la nacionalidad cubana.  
De las 6 estrofas de esta Marcha que estimulaba a los cubanos a ir a la batalla para liberarse del dominio del colonialismo español, trascienden las 2 primeras, las cuales llegan hasta hoy, con algunas modificaciones, convertidas en el Himno Nacional de Cuba, uno de los símbolos que más se respeta por el pueblo.
Al combate corred, bayameses,
que la Patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.

En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido.
¡A las armas valientes corred! 

Cuando en cualquier escenario escuchamos los primeros acordes del Himno Nacional, el cubano como tradición se levanta por instinto; detiene su marcha o la actividad que realiza en ese instante, se para firme hasta que concluya la melodía; queda en silencio y aunque escuche solo el instrumental, por lo general y de forma espontánea, canta.
Si este momento, que apenas llega al minuto, ocurre en algún evento deportivo dentro o fuera del país, donde esta Música se hace acompañar del izamiento de la Bandera Cubana, entonces a muchos se les eriza la piel. Hay deportistas que, debido a la emoción del instante, cantan, lloran, ríen de felicidad… y tras ese gesto de cubanía, emoción y sensibilidad, hay todo un país.
Para Perucho Figueredo, escribir las letras del Himno de Bayamo, hoy el Himno Nacional de Cuba, fue más que un compromiso, fue una convicción de cómo vivió aquel 20 de Octubre de 1868, cuando los mambises tomaron la ciudad de Bayamo, la misma que días después decidieron quemarla antes que entregarla a los españoles.
Pero el significado de estos versos alcanzó mayor notoriedad cuando montado en un asno por las limitaciones para caminar y obviando la humillación que pretendía hacerle la colonia española, Perucho fue, con su frente en alto y el orgullo de Mambí hacia el nombrado Matadero, en la ciudad de Santiago de Cuba, donde sería fusilado.
Imagino que ese 17 de agosto de 1870, el patriota cubano iba cantando muy adentro las Notas del Himno de Bayamo escrito por sus propias manos, porque según los historiadores el  Mayor General del Ejercito Libertador Cubano hizo valer su prestigio de mambí, cuando  dijo convencido ante quienes le apuntaban: Morir por la Patria, es vivir.
En la ciudad de Bayamo, Monumento Nacional, comenzó a fraguarse hace 158 años la larga e intensa trayectoria  del Himno de Bayamo, hoy Himno Nacional de Cuba, para convertirse en el símbolo que es hoy, en una de las principales armas ideológicas del pueblo para vencer batallas, y en la principal insignia  cuando celebramos  este 20 de octubre el Día de la Cultura Cubana.

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