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Buenos Aires deja a Cuba un doble oro y una ruta trazada hacia Los Ángeles 2028

03 November 2026 Escrito por  Angel Alfredo Rodriguez Freiria

El regreso de la delegación cubana de paratiro desde el Grand Prix Paradeportivo de Buenos Aires 2026 no se mide solo en medallas. Dos oros y una plata confirman que la escuela técnica cubana de pistola de aire a 10 metros atraviesa un momento de madurez competitiva y, sobre todo, que el ciclo paralímpico hacia Los Ángeles 2028 empieza a tener un mapa concreto. Lo ocurrido en Argentina no fue un resultado aislado: fue la consolidación de un proyecto que ya venía mostrando señales en el circuito continental.

En la prueba P1 masculina, Alexander Reyna se llevó el título con 237.8 puntos. Pero el dato central no es solo su oro, sino la compañía: Di Ángelo Loriga terminó segundo con 226.5 y completó un 1-2 cubano en una final internacional. El colombiano Hugo Andrés Gómez quedó tercero con 207.2. Esa diferencia de más de once puntos entre el campeón y el bronce habla de un control emocional y una consistencia en la serie final que pocas delegaciones de la región pueden sostener. Y, sobre todo, revela profundidad: Cuba no ganó por accidente, sino con dos tiradores capaces de disputarse el oro en la misma final.

En la rama femenina, Yenigladys Suárez impuso una superioridad aún más clara. Terminó con 543 puntos tras seis series, catorce más que la mexicana Geovanna Leticia Pérez (529) y diecinueve más que Dulce Gabriela Licona (524). En una prueba de 60 disparos, esa brecha equivale a casi punto y medio por serie, una diferencia que en tiro de precisión suele separar a una competidora del resto. Suárez no ganó por errores ajenos: ganó porque su promedio de ejecución estuvo por encima durante toda la competencia.

El aspecto estratégico es quizá el más importante para el futuro inmediato. Con estos resultados, la delegación cubana cumplió el objetivo que tenía antes de viajar: ingresar al ranking mundial de World Shooting Para Sport y comenzar a acumular puntajes mínimos de clasificación (MQS) para los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027 y los Paralímpicos de Los Ángeles 2028. En deportes de precisión, donde el ciclo clasificatorio es largo y acumulativo, sumar puntos temprano no es un trámite: es la diferencia entre llegar a la última ventana de clasificación con margen de error o sin él. Cuba aseguró lo primero.

La autocrítica de Suárez al término del evento —“no satisfecha, pero se regresa con el objetivo cumplido”— dice mucho de una cultura competitiva que no se conforma con el podio continental. Esa mentalidad suele separar a las delegaciones que participan de las que compiten por medallas en el ciclo paralímpico. Con Reyna y Loriga en un nivel ascendente y Suárez consolidada como referente, el tiro cubano no solo vuelve de Buenos Aires con metal: vuelve con un mapa de ruta claro y con la certeza de que el trabajo técnico está dando resultados medibles.

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