Titulares
Marco Rubio, estadounidense con ascendencia cubana y secretario del Departamento de Estado de ee. uu., se ha caracterizado durante toda su carrera política por la carencia de ética, enredos de corrupción, alta mitomanía, posiciones de extrema derecha, y su enfermiza obsesión por derrocar naciones progresistas y soberanas de Latinoamérica, principalmente Cuba, Venezuela y Nicaragua, y también contra los actuales gobiernos de Brasil, Colombia y México.
"El pueblo venezolano está con su revolución”, afirma con convicción la Doctora Susana Piñeiro González, su voz cargada de una experiencia forjada en años de solidaridad. Especialista en MGI y jefa del Departamento de Vigilancia Provincial de Salud en Santiago de Cuba, la Dra. Piñeiro ha sido testigo y partícipe de dos momentos cruciales en la historia reciente de Venezuela: el florecimiento de la Misión Barrio Adentro y la resistencia frente a las constantes presiones contra el proceso bolivariano. Ahora, desde Cuba, observa con preocupación, pero también con fe, los recientes eventos que sacuden al país suramericano.
Dice un refrán popular que «quien hace la ley hace la trampa», y muy aprehendido lo tiene el Gobierno estadounidense, en especial su presidente, Donald Trump. Crean las normas a su antojo, designan lo bueno y lo malo como «reyes» del mundo, todo a su deseo y conveniencia; pero cuando el viento no sopla a su favor, acuden a cualquier maniobra –muchas veces contradictoria ante sus propias narrativas– para mantener el curso deseado.
Durante la última semana, en el país se reporta una disminución de los casos de síndromes febriles inespecíficos, así como en los reportes de casos sospechosos de Dengue y de Chikungunya, en comparación con la semana que le antecedió, aunque el canal endémico de síndrome febril se encuentra aún en epidemia.
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, declaró en su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, en el que se le juzga por supuestos delitos de narcoterrorismo, narcotráfico y otras imputaciones: «Soy el Presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas».