Especiales
«Fidel en nosotros» no es simplemente una consigna que se repite sin profundizar en su significado. Para que este ideal se haga realidad, cada revolucionario, cada patriota, debe interiorizarlo y asegurarse de que, frente a circunstancias adversas y aparentemente insolubles, en lugar de culpar a otros, debería abrazar el concepto de «yo soy Fidel».
Alexei Yero Guevara vino al mundo hace 43 años en plena Sierra Maestra; creció tomando los “buchitos de café” -como se le dice al trago en las zonas rurales de la Mayor de las Antillas-, que preparaba su abuela tras tostar los granos en un caldero, molerlos en un pilón y extraer la bebida en un rústico colador.
Tras el fuerte susto de vivir dos sismos de más de 6 grados de magnitud, que en menos de una hora estremecieron el centro y oriente cubanos el pasado domingo en las zonas afectadas, como las ondas expansivas de los eventos, se extiende el esfuerzo recuperador, y la ciencia, que desde entonces redobla las miradas, deriva lecciones y confirma hipótesis.
Hay pruebas que sobrepasan lo humano; experiencias aterradoras; dolores que no sanan fácilmente. Pero también hay corazones que se despojan de su egoísmo; manos que se extienden hasta el último confín; sentimientos que entrelazan; causas que enaltecen la vida. Santiago de Cuba por estos días se ha multiplicado en muestras de solidaridad y apoyo al pueblo guantanamero, afectado severamente por ‘Oscar’.