Internacionales
Washington lo arropó, lo bendijo y, rápidamente, lo convirtió en un cliente importante de armas, en un aliado incondicional del Comando Sur y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en sediento aspirante a ingresar a la OTAN, en el títere del siglo xxi con careta «de populista libertario» para arremeter –sin tapujos– contra los esfuerzos integradores latinoamericanos y defensores de la Zona de Paz.
Treinta y dos nuevos embajadores cubanos juraron este viernes, en acto solemne, representar «a nuestra Patria ante otras naciones, con consagración y lealtad», siendo fieles continuadores del ejemplo de Martí, y honrando en cada espacio el legado de Fidel, como aseguró el embajador, Rodolfo Benítez Verson, al dar lectura, en nombre de todos, al compromiso firmado minutos antes.