Irma Rivera Sánchez
“Era una casa de madera, en la loma del intendente, en el barrio del Tivolí, un barrio más o menos pobre…una casa estrecha, oscura, húmeda, chiquitica, una salita con un piano, dos cuartos, un baño y un balcón con una vista muy bella sobre la Sierra Maestra”, así describió el líder histórico de la Revolución Cubana su primer lugar de residencia en tierras santiagueras.