No importa si su nombre es Juan, Maria, Pedro, Rafael, o el sacrificio que conllevó subir a lo alto de la montaña para ubicar un panel solar, un detector de sismos. No importa el desvelo para crear reactivos utilizados en el diagnóstico de enfermedades malignas o la perseverancia en la confección de un exoesqueleto para la rehabilitación muscular de pacientes con problemas físico-motoras. Lo importante es el sentimiento, la entrega y el empeño que le ponen los científicos a cada una de sus investigaciones cuyos resultados brindan un mayor bienestar al pueblo.
Por eso, este 15 de enero, Día de la Ciencia Cubana, todo el reconocimiento para esas personas que, en ocasiones anónimas, impulsan el desarrollo económico y social de una nación, protegen la rica diversidad biológica y salvan vidas.
Pero detrás de estos beneficios hay toda una maquinaria de investigadores y entidades que, jornada tras jornada, laboran para dar respuesta a las principales dificultades que hoy persisten en el territorio, dígase alimentos, salud y problemas ambientales.
Así expresó Zelma Corona Ochoa, delegada territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Santiago de Cuba en entrevista con el periódico Sierra Maestra, quien aseguró que el 2015 fue un año de mucho trabajo para la comunidad científica.
Informó Corona que entre las líneas investigativas desarrolladas se laboró fuertemente en la producción de alimentos, proporcionándoles a campesinos técnicas necesarias para acrecentar sus producciones. “Ejemplo de esto constituye el proyecto internacional 'Fincas agropecuarias sustentadas en el uso de las fuentes renovables de energía', con un excelente desempeño en las tres provincias donde se aplica, (Granma, Santiago y Guantánamo).
“De igual forma sobresale en este sentido la Empresa Agroforestal de Café y Cacao, del municipio de Tercer Frente, entidad con resultados muy novedosos que aumentan el rendimiento de los cultivos, utilizados en todo el país, y que este año obtuvo la bandera de Colectivo Vanguardia Nacional”, señaló la delegada.
La salud pública es otra de las aristas donde científicos han colaborado con diversos centros para unidos mejorar la calidad de los servicios brindados.
Entre los de mayor impacto se encuentran el Hospital General Dr. Juan Bruno Zayas, sobresaliendo la cantidad de profesionales del sector categorizados como doctores en ciencia; el CEBI con un programa sistemático en el sector Salud y en la producción de alimentos, que dice mucho de la eficacia y sostenibilidad de sus indagaciones; y Biofísica Médica con la continuidad de sus estudios acerca de los tomógrafos y la confección de un exoesqueleto robótico para rehabilitación muscular.
“Este instrumento novedoso, elaborado de conjunto con la Facultad de Mecánica de la Universidad de Oriente, es muy favorable para el mejoramiento de personas que tienen problemas de inmovilidad de sus miembros, ya que la fisioterapia es mucho más funcional porque se realiza en un mismo tiempo y una misma dirección, y esto repercute en el mejoramiento del paciente así como en su recuperación”, puntualizó Corona.
Y que decir de la actualización de los diccionarios escolares elaborados por el Centro de Lingüística Aplicada y repartidos por toda la nación, otro de los logros de la ciencia santiaguera, con la particularidad este año de la transformación de estos para uso de personas con problemas visuales, algo sencillamente grandioso que humaniza aún más a esta rama.
En una tierra que tiembla diariamente no podría faltar la importante labor que realizan los trabajadores del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), quienes a través de proyectos internacionales ubicaron acelerógrafos (instrumentos) para la determinación de movimientos sísmicos desde puntos que hoy desconocemos.
“Cabe mencionar además la labor educativa llevada a cabo por el CENAIS en comunidades vulnerables ante la ocurrencia de terremotos, así como su desempeño en la nueva norma sísmica y en los sistemas constructivos exportados de Venezuela, y ajustados a nuestra necesidad”, especificó.
Un mérito atribuido a la Oficina Territorial de Normalización es la reciente acreditación por normas internacionales del Laboratorio Metrológico Santiago de Cuba, que da confianza y trazabilidad a todas las mediciones hechas en el territorio.
La delegada señaló que actualmente constituye un reto fomentar el desarrollo de la cultura de la metrología, porque podemos hacer mucho, pero si no tenemos seguridad en que los instrumentos de medición que utilizamos son creíbles pues no hay constancia de que los resultados sean confiables.
“En la temática medio ambiental –dijo Corona- destaca el Centro de Investigaciones de Energía Solar (CIES) con la utilización de fuentes renovables de energía en comunidades rurales, programas de la agricultura y centros de salud, entre otros.
“Se suma a este el Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (BIOECO), el cual ha colaborado con otros territorios en el inventario biológico rápido en zonas de interés nacional y en otros países del Caribe, contribuyendo de esta forma a la conservación de la diversidad biológica, ya que se analizaron áreas que habían estado virgen y cuya riqueza es maravillosa, existiendo especies que merecen ser conservadas”, indicó.
Comentó que el proyecto internacional Corredor Biológico del Caribe 'regaló' a nuestra provincia la creación de un vivero, dotado de una moderna tecnología y único de su tipo en el país, para producir plantas que contribuyan a la reforestación y también a la producción de alimentos.
Según explicó la directiva diversos son los centros de Santiago de Cuba que mantienen un trabajo sostenido en la protección del medio ambiente, pudiendo citar a empresas como Renté, La Refinería y EMPROY 15 que han trabajado con mucha fuerza la ciencia y que han obtenido resultados satisfactorios.
“Menciono La Refinería porque ha sido una de las entidades que verdaderamente ha respetado mucho el desarrollo de la ciencia para garantizar su desarrollo como empresa”, detalló.
“Y nuestra Universidad de Oriente representada por las facultades de Construcciones y Mecánica y que ha sido colaboradora en muchas de las investigaciones”, sentenció.
En sentido general expresó que todo el trabajo ejecutado en la provincia sencillamente responde al llamamiento a la integración, no como un eslogan, sino a que cada cual desde su lugar aporte los conocimientos y herramientas necesarias para desarrollar una temática que da respuesta a una prioridad que tiene el territorio.
“Esto lo hemos visto también en todas las cosas que se han hecho para el aniversario 500 de la fundación de la villa y que cada uno de estos centros han aportado para que Santiago exhiba hoy los resultados que se tienen, que es para orgullo de todos los santiagueros y cubanos”, apuntó.
“Este 15 de enero lo dedicamos a los 90 años del cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel Castro, quien, con su pensamiento de avanzada, dijo que Cuba debería de ser un país de hombres de ciencia, de pensamiento.
“Pero que además en el 1993 cuando fundó Biofísica Medica dijo que Santiago de Cuba debía de convertirse en un gran polo científico, y creo que hoy podemos decirle a nuestro Comandante que, aunque no estamos satisfechos, le hemos dado respuesta a ese pensamiento que con tanta claridad, en aquellos difíciles momentos dijera, y donde se fundaron muchísimas instituciones que dieron respuesta en aquel momento histórico a una necesidad del país. Las mismas que hoy continúan dando resultados no solo para la provincia sino para la nación y el mundo.
“Para este 2016 son muchos los retos a los que nos enfrentaremos. Tenemos que continuar trabajando, exigiendo, controlando e identificando mayores problemáticas y tratando, por todos los medios, de que haya una sinergia entre las empresas y la universidad y que el CITMA continúe siendo una interfase que favorezca este proceso de integración.
“Será una dura batalla la eliminación de los problemas ambientales para a través de la ciencia darles solución y contribuir a mitigar los efectos del cambio climático.
“Ejemplo de esto constituyen los microvertederos que no tienen que estar o se encuentran mal ubicados; entidades que tienen que trabajar sus plantas de tratamiento de residuales, contaminaciones que existen en los ríos y en la emisión de gases a la atmósfera, relacionadas, fundamentalmente, con el transporte urbano y la emisión de CO2 al aire.
“Nos quedará además lidiar la erradicación de la indisciplina social y la contaminación acústica que tanto molesta, siendo estas inconveniencias, y otras, un desafío para la comunidad científica, que -de conjunto con los factores necesarios- tratarán de resolver estas problemáticas donde la ciencia está presente y que sin dudas traerá mayores beneficios para nuestro pueblo y su desarrollo”, culminó.