Terremotos: ¿más lejos?... ¡más cerca!

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sismologiaExpertos consideran el 2015 como un año de actividad sísmica normal, sin embargo afirman que mientras más lejos estamos en el tiempo de la ocurrencia de un terremoto fuerte, más cerca nos encontramos de la ocurrencia de otro.

* Sismólogos cubanos a tono con las nuevas tecnologías

Así lo aseveró el Dr.C Enrique Arango Arias, vice director técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas de Cuba (CENAIS), quien nos comentó que en la provincia de Santiago de Cuba -la de mayor riesgo sísmico en el país-, desde el año 1932 no ocurre un temblor de gran intensidad.

Es por esta razón que nos encontramos en el periodo de recurrencia de un movimiento telúrico de magnitud considerable, por lo que se impone seguir trabajando en el aumento de las capacidades de respuesta y la preparación de la población, afirmó.

A fin de esclarecer al respecto, el investigador santiaguero explicó que la acumulación y liberación de energía es un proceso continuo, por tanto la sismicidad que se registre en diferentes regiones del país, tanto en este año como en años posteriores, es consecuencia de la energía acumulada durante un período de tiempo largo.

“Esos períodos de tiempo se toman generalmente a partir de la ocurrencia del último sismo fuerte en una zona determinada, que es el momento considerado como el inicio de la acumulación de esfuerzos.

Mientras más largo sea el tiempo de acumulación de energía, será más fuerte el sismo a esperar en esa zona.”

Resulta interesante, entonces, hacer una revisión a los datos históricos, donde encontramos que del siglo XVI al XX se reportan en la parte oriental de Cuba unos 300 sismos perceptibles, de los cuales 24 han sido considerados como fuertes.

Sobresalen con intensidad de IX grados, los ocurridos en Junio de 1766 y Agosto de 1852, y de VIII grados en noviembre de 1852 y febrero de 1932.

Según informó el ingeniero a Sierra Maestra, durante el recién concluido año fueron registrados más de 6 mil movimientos telúricos por las estaciones ubicadas dentro y fuera del territorio nacional, de ellos 5 mil 063 en Cuba, y solo 17 perceptibles.

Destacó que en La Mayor de las Antillas lo más significativo en esa etapa fue el sismo de magnitud 4.2 ocurrido al sur de Jagüey Grande, Matanzas, y dos series en la zona de Sibanicú-Cascorro, con más de 200 movimientos y varios perceptibles en esta misma zona con intensidad máxima de IV.

En la falla Oriente sobresalió la serie de temblores registrada en la zona Santiago-Baconao, con 89 sismos el 25 de septiembre, y otros perceptibles los días 13 y 14 de octubre, sentidos en la ciudad de Santiago de Cuba con intensidades de III y IV en la escala EMS-98.

En sentido general el 2015 se puede considerar como normal con ligero incremento de la cantidad de sismos registrados en algunas zonas.

Entre otros logros de la institución científica, Arango Arias resaltó el proyecto conjunto de los especialistas del CENAIS con los de Noruega, para la estimación de la vulnerabilidad sísmica en diferentes instalaciones y viviendas.

A partir de nuevos cálculos estimados de vulnerabilidad, riesgo y pérdidas ante un evento de gran intensidad, se han adoptado diferentes medidas de mitigación y para una mejor preparación de la población.

Para el año en curso, a las 14 estaciones sismológicas existentes en la geografía nacional deben sumarse otras 7, -subrayó Arango- además pretenden instalar 30 acelerógrafos en Santiago de Cuba y 10 en Guantánamo.

Esa tecnología permitirá, mediante un mapa de sacudida, determinar las aceleraciones del suelo cuando ocurra un evento de gran magnitud, y con ello estimar los posibles daños en diferentes lugares.

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