“No se mantendrá ningún ciclo de recogida de desechos sólidos hasta tanto no se estabilice la situación con el combustible; estos se retomarán a partir de las futuras asignaciones del líquido a la provincia”, dijo a Sierra Maestra, el Ing. Yusmaikel Valier Ramírez, director provincial de Servicios Comunales.
Debido a la contingencia energética que atraviesa el país, el sector de Comunales se ve afectado para desarrollar los servicios de recogida de la basura, la distribución del agua de tiro en pipa en algunas comunidades, y otras actividades que por su complejidad requieren de transporte automotor.
“A partir de las indicaciones de las máximas autoridades del PCC y el Gobierno, se decidieron adoptar treinta y ocho medidas que permitan sostener hasta cierto punto los diferentes programas existentes. Resulta obligatorio establecer las prioridades de trabajo con el mínimo de combustible para asegurar la conservación de sectores importantes como el de Educación y Salud Pública.
“En los municipios se ha estado trabajando con la variante de la tracción animal (carretilleros), que anteriormente habían ayudado a estabilizar los períodos de recogida de desechos sólidos. Se ha incrementado su número a más de trescientos noventa. De esta forma, se podrán mantener los carros solamente para algunas arterias principales definidas en cada territorio, incluyendo hospitales y centros educacionales.
“Nuestro trabajo en el municipio cabecera está enfocado en proteger las calles principales en cada distrito como, el entorno de Plaza de Marte, San Félix, San Basilio, Parque de Céspedes, y las sedes principales de las instituciones que tenemos en el centro de la ciudad, es decir, el Casco Histórico. Para esto contamos con una cantidad de combustible destinada a la recogida de la basura.
“Otra de las prestaciones que tenemos es la distribución de combustible en los grupos electrógenos. En la provincia existen unos noventa y seis equipos que en estos momentos abastecen con
electricidad a algunas comunidades durante al menos cuatro horas diarias.
“Por otra parte, tenemos más de 250 localidades que reciben agua por pipa y que se han vuelto prioridad para nosotros. Gracias a las iniciativas de los propios territorios y la cooperación de la población se ha podido mantener el abastecimiento del líquido, aunque fuera de ciclo. Para conservar cierta estabilidad en esto se han definido puntos de concentración colectivos donde cada cual recibe el producto y no hay que depositarlo individualmente. Se ha logrado ajustar el consumo de agua a 15 litros diarios por persona, garantizando su uso para la subsistencia y labores domésticas fundamentales.
“Los servicios necrológicos no han sufrido grandes restricciones. Hemos asegurado todo el combustible que demandan, donde se incluyen los cementariales y traslados interprovinciales e intermunicipales. Hoy el coeficiente de disponibilidad técnica de los coches fúnebres supera el 75 por ciento, por lo que no se interrumpirán”.
¿Cuál es la situación real de la provincia en cuestiones sanitarias?
“Hoy, en la ciudad se generan más de 3 mil metros cúbicos de desechos sólidos entre escombros, ramas de árboles, y otros, por lo que evidentemente el número de carretillas en funciones no puede abarcarlo todo.
“Es imperante eliminar algunos microbasurales identificados en el municipio y que se han logrado atenuar hasta cierto punto pero, por negligencia, se vuelven a formar. Esta es una situación compleja que afecta sitios céntricos como el 12 Plantas de Trocha, Calvario y San Germán, que son lugares en los que la gente se ha hecho un mal hábito de tirar desechos, siendo una indisciplina social muy grave. Para desaparecer estos se necesita equipamiento especializado que existe pero que por la situación actual no se pueden emplear.
“A pesar de todo, seguimos buscando vías para minimizar el problema. Una de estas ha sido la ubicación de cuarenta Camas Ampliroll que son puntos de transferencia donde los carretilleros vierten la basura y desde ahí puede ser transportada al vertedero que se encuentra muy distante con respecto a la ciudad. También se ha creado un grupo multidisciplinario con la ayuda del CITMA para evaluar algunos espacios en la urbe para poder implementarlos como puntos de vertimiento, y así hacer más cortos los tramos entre las comunidades”.
¿Cómo puede involucrarse la población en estas labores de limpieza?
“A pesar de todas estas medidas, creemos que las acciones más importantes deben venir de la población. Es necesario que todos los habitantes reflexionen sobre su actitud ambiental, mucho más cuando es de conocimiento general que el país, por su clima, está propenso a generar brotes epidemiológicos con impactos considerables contra la salud. No sacar los desechos para la calle sería otra de las acciones, al menos mantenerlos en casa hasta que nuestros carros pasen por estas; y, no menos importante, se debe velar por la erradicación de indisciplinas sociales de este tipo.
“Semanalmente, solo dentro de la ciudad se limpian más de 46 basureros pequeños utilizando todo nuestro equipamiento, lo que conlleva gasto de combustible, y nos hemos percatado de que en menos de 72 horas ya se forman nuevamente. Se debe concientizar que solo están trabajando algunos equipos en ciertos puntos esenciales de las zonas comunales, por distrito. Trabajar juntos y adoptar las medidas higiénicas necesarias desde cada hogar son las soluciones primarias en estos momentos”.