Con un de 3.8 por cada mil nacidos vivos de mortalidad infantil, en las primeras semanas del 2020, inició Cuba el presente año, un resultado superior al logrado en el 2019, cuya tasa fue de 5 por cada mil nacidos vivos.
Las provincias más destacadas en cuanto a resultados son: Cienfuegos, Mayabeque y el municipio especial de Isla de la Juventud, con cero mortalidad; además, de Camaguey con 2,9 y Pinar del Río con 3.
Con una tasa por debajo de cuatro, Las Tunas, 3,5; y la Habana, 3,8. El resto de las provincias. Incluyendo a Santiago de Cuba, estuvieron por debajo de 5, menos Matanzas, 5,5; y Ciego de Avila 8,9.
Estos datos fueron dados a conocer en el reciente chequeo del Programa Materno Infantil (PAMI), que estuvo presidido por Miguel Díaz-Canel, presidente de la República, según reporte de la prensa nacional.
A pesar de los problemas económicos que enfrenta el país, provocados esencialmente por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba (entre abril de 2018 y abril de 2019, las afectaciones fueron de 104 148 178 dólares), “el país protege el Prograna Materno Infantil con los recursos necesarios, por lo que no debieran existir diferencias notables en los indicadores de morbilidad y mortalidad infantil y materna entre las provincias”, señaló en el encuentro Manuel Marrero Cruz, primer ministro cubano.
El Presupuesto del país respalda este y el resto de los programas sociales de la isla, con más del 51 % dedicados al sector, de los cuales destina a la Salud Pública y la Asistencia Social 12 740 millones de pesos, que representa el 28 % de los gastos corrientes, que permitirán, entre otros servicios, la prestación de más de 200 millones de consultas médicas, el respaldo de los servicios médicos que se prestan en centros hospitalarios e institutos, así como la atención primaria de salud.