El David de la historia cubana

Categoría: Historia
Escrito por Dr. C. Giovanni L. Villalón García, UNHIC Universidad de Oriente
Visto: 514

frankpaisgEl joven maestro santiaguero Frank País se convirtió en poco tiempo en el arquetipo del combatiente clandestino, labor que exigió que su imagen e identificación fuera protegida por seudónimos de guerra. Su primer nombre de lucha fue Salvador y luego se le conoció como Cristian, con la finalidad de evitar su reconocimiento oficial. Sin embargo, con el paso del tiempo, se hizo necesario asumir otro nombre, que le sirviera de fachada ante la tiranía. Estos cambios obedecían a la intensa lucha que libraba y a la movilidad necesaria tanto en la ciudad como en la comunicación con la Sierra Maestra.

El nuevo nombre sería el que pasaría a la historia y por el que todos lo identificamos, tanto que cuando se hace mención a este nombre está ligado irremediablemente a Frank. Y con el luchador clandestino se simboliza la valentía y el arrojo que significa David en la historia bíblica.

Pero, cómo ocurrió el cambio. Fue sin duda en un momento muy especial.  Nos narra este momento tan singular en la vida del líder estudiantil, la relevante educadora y vieja luchadora santiaguera Cayita Araújo:

En una ocasión conversando conmigo, me explicaba que su… nombre de guerra, Salvador, estaba quemado, que tendría que ir pensando en cambiarlo. A mí siempre me había gustado mucho el nombre de David y como sabía que él era bautista, le pregunto. ¿Por qué no David? Me miró y de la forma como lo hizo me di cuenta que le había gustado la idea. Sonrió y exclamó: 'Perfecto, desde hoy, David.'

Efectivamente, se conocía de la vocación religiosa de Frank, pues su padre había sido reverendo que oficiaba en el templo Bautista, de la calle Carnicería y Enramadas, en la ciudad santiaguera; y que él mismo, trabajó en sus años de maestro, en el colegio bautista del reparto sueño. Y fue este ángulo de la vida de Frank que dio origen al mote que caracteriza al joven maestro y dirigente de la clandestinidad, en la Cuba de los años cincuenta.

La recia personalidad de Frank es descrita en pocas palabras por el Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara cuando después de encontrarse con él en la Sierra Maestra, escribió: “Frank era uno de esos hombres que se imponen a la primera entrevista; su semblante era más o menos parecido al que muestran las fotos actuales, pero tenía unos ojos de una profundidad extraordinaria.”

Por otra parte, René Ramos Latour, quien asume la dirección del movimiento clandestino ante la muerte de Frank, escribe una carta a Celia Sánchez en la que en una frase final sintetiza la trascendencia  del líder clandestino. Así afirma, luego de valorar la situación de violencia emprendida por el ejército de la tiranía y lo difícil que se ha tornado la lucha, “Si esto no prende en otras ciudades, se extinguirá, pero de todos modos le hemos ganado una nueva batalla y el eje principal de esa lucha ha sido Frank, antes dirigente, ahora, bandera”.

Frank y David son un símbolo de rebeldía, valentía indoblegable y superación de obstáculos. Es la alegoría del crecimiento y enfrentamiento contra el más poderoso, basado en la inteligencia y la noble causa que se defienda. Y Frank supo representar ese nombre, David, con seguridad y orgullo hasta inmortalizarse él mismo, a despecho de sus enemigos. Por eso se le reconoce también como el inolvidable Frank, expresión que acompaña la representación política de su figura en la historia Patria. Frank y David son una unidad paradigmática del amor por la vida íntegra que se defiende con amor y entrega.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar