Una potencia a nivel mundial

Categoría: Titulares
Escrito por LUCÍA MONTES DE OCA FUSTÉ
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medicosFue en septiembre de 1964 la primera graduación de médicos en Cuba tras el triunfo revolucionario, a ellos, Fidel les decía: “Es esta una nobilísima profesión, un humanitarísimo trabajo (…);  que la Revolución redime de todo egoísmo, de todo mercantilismo; que la Revolución rodea de respeto, que la Revolución rodea de estímulo, que la Revolución rodea de estimación.

“En estas condiciones, ustedes, la primera generación de médicos, formados enteramente bajo la Revolución, la primera generación de médicos que surge a trabajar llevando con ella el sello de una nueva época. 

No va en detrimento esto de las otras generaciones.  No va en detrimento de ningún médico. Todos somos necesarios, todos somos útiles, todos tenemos que ayudarnos (…)”.
“Y cada vez será mayor el contingente de médicos, cada vez será más numeroso, y cada vez tendremos más recursos humanos y materiales para formarlos”.

Hoy, justamente 51 años después, se mantiene la convicción, el deseo, el compromiso por esta profesión, una de las más nobles y abnegadas del mundo.

A más de medio siglo hay Universidades de Ciencias Médicas en todas las provincias del país, excepto Artemisa, Mayabeque y la Isla de la Juventud que cuentan con facultades dedicadas a estos estudios.

51 años después, se hizo realidad aquel numeroso contingente del que hablaba Fidel. Y ese, presta servicios no solo en Cuba sino en una gran parte del orbe; porque la otra estudia aquí.
La medicina cubana se ha erigido como paradigma a nivel mundial.

Productos y medicamentos están insertados en los mercados internacionales; nuestros médicos asisten a personas y países víctimas de catástrofes naturales y pobres en recursos; con nuestras universidades se firman acuerdos de cooperación; son prometedores los resultados en medicina regenerativa; se han tratado más de cinco mil pacientes con células madres.

Y uno de los logros más recientes ha sido -por declaraciones de expertos de la OMS-,  el poder eliminar la sífilis y el VIH/Sida por la vía materno infantil.

Sobre los resultados de la salud pública cubana podríamos estar hablando mucho más; pero no creo que esos avances sean desconocidos.

Que restan acciones por realizar también es cierto, más cuando se incrementan por las altas temperaturas las enfermedades diarreicas agudas y las respiratorias.

Una mayor labor profiláctica, mayor sensibilización, mayor atención a nuestros centros asistenciales son algunas de las asignaturas por concluir. A 51 años nos alegramos de ser una potencia en materia de salud a nivel mundial.

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