NO! a las Barreras Arquitectónicas

Categoría: Titulares
Escrito por Maylín Camilo Castillo / Fotos: Daniel Houdayer
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DSC08664Existe una problemática social que parece apoderarse día a día de nuestro entorno, me refiero a las barreras arquitectónicas. Pese a las sugerencias de los asociados de la filial santiaguera de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM) de eliminar este fenómeno de una vez y por todas de la sociedad, seguimos viendo incluso en nuevas construcciones de nuestra provincia este quejoso mal.


En el ámbito de la arquitectura y el urbanismo, se denomina barrera arquitectónica a aquellos obstáculos físicos que impiden que determinados grupos de población puedan llegar, acceder o moverse por un espacio urbano, un edificio o una parte de él. Se trata del tipo más conocido de barrera de accesibilidad, ya que está presente en el medio físico y es la que resulta más evidente a la sociedad.
Las barreras arquitectónicas no solo dificultan o impiden la movilidad a las personas con discapacidad, sino también a otros grupos como las personas mayores, convalecientes o a las mujeres embarazadas.
DSC08655Por ejemplo, los bordillos de las aceras son barreras arquitectónicas, ya que impiden que las personas con sillas de ruedas puedan desplazarse fácilmente por las ciudades. También lo son las escaleras sin un recorrido alternativo mediante rampas o ascensores. Existen otro tipo de barreras como las aceras excesivamente estrechas o mobiliario urbano dispuesto de forma que estorba la movilidad.
Es muy importante, e incluso en determinadas ocasiones obligatorio por ley, diseñar y construir espacios accesibles para todos los grupos de población. La accesibilidad a edificios abiertos al público es uno de los aspectos más críticos. Es significativo que esté construido de tal manera que personas con algún tipo de movilidad reducida puedan acceder a ellos de forma autónoma. Para esto debe contar con un ancho mínimo para la silla de ruedas. Además, si se instala un ascensor, el ancho debe ser el suficiente como para el acceso y la maniobrabilidad de las personas en sillas de ruedas.
DSC08661Los problemas de accesibilidad afectan, sobre todo, a los minusválidos en silla de ruedas, aunque estos no son los únicos perjudicados: según el Instituto Nacional de Estadística, un 9% de la población tiene deficiencias que le dificultan desplazarse, ver, oír, comunicarse. Pero lo cierto es que una buena accesibilidad beneficia a todos: cuando se lleva a un niño en un coche, cuando se cojea por culpa de una lesión, cuando se va cargado.
No solo en los edificios observamos barreas arquitectónicas sino en los centros de gastronomía, educación y salud pública por ejemplo: La Panadería El Paraíso ubicada en Garzón esquina Calle 3ra, tiene escalones bien altos si ningún tipo de accesibilidad para las personas limitadas motoras; así también la Farmacia de Ferreiro en su frente la acera es sustancialmente alta representando así una barrera urbanística y para entrar a la instalación hay escalones que ciertamente los minusválidos no pueden bajar; La Facultad de Cultura Física es otro de los lugares con barreras arquitectónicas y yo me pregunto ¿las personas con discapacidad que quieran estudiar, cómo entran a la Facultad? En nuestra investigación conocimos que la edificación del Ministerio de Trabajo no tiene rampas y ningún tipo de accesibilidad para que estas personas entren.
La igualdad de oportunidades, no discriminación y más accesibilidad social de las personas con discapacidad, es una máxima de la ACLIFIM en Santiago de Cuba, en ese incansable andar en buscar mayor inserción social de sus asociados. De lo que tratamos es de apercibir de como ellos son los más perjudicados al no poder entrar a un centro o lugar.
Los más afectados
Según Clara Hechavarría, vicepresidenta de Relaciones Públicas de la ACLIFIM Municipal: “Las barreras es un problema sustancial para las personas con discapacidad y las personas de la tercera edad, nosotros como asociación tenemos un trabajo por años para lograr que todas esas construcciones
“En Santiago de Cuba existen grandes barreras arquitectónicas de la acera a las instalaciones y urbanísticas que es como acceder de la calle a la acera. Cuando se estaba haciendo la plazoleta de Ferreiro yo conjuntamente con el presidente de la Asociación nos personamos allí y hablamos con el jefe de la obra y él nos dijo que sí estaban en el proyecto las rampas sin embargo, no cumplió lo prometido ya que solamente se hicieron las rampas para entrada pero para entrar a las tiendas, ni siquiera para salir de la plazoleta”.
Sin dudas la creación de nuevas barreras arquitectónicas generan inconformidades para un sector vulnerable de la población, la falta de movilidad por las áreas públicas por los discapacitados implica no poder desplazarse, no poder visitar a un amigo, hacer la compra o simplemente pasear, estas personas precisan de unos espacios mínimos para poder maniobrar esto no implica necesariamente mayor superficie sino una adecuada distribución de un mobiliario adecuado, pero no es suficiente en adaptar las casas de los discapacitados, sino de que todos los edificios e instalaciones tengan los rebajes pertinentes en las aceras entre muchas medidas de seguridad.
Criterios especializados
Flora Morcate Labrada profesora titular de la Facultad de Construcciones de la Universidad de Oriente expresa: “Las ciudades tienen que dar a sus habitantes la posibilidad de acceder a todos los sitios, sin embargo en Santiago hay mucha limitante en cuanto a esto a pesar de ser hospitalaria y demás, no es amigable ni para los discapacitados ni para las personas de la tercera edad en el sentido de que no hay una accesibilidad urbana adecuada, dígase aceras, vías, plazas y parques a veces el mobiliario urbano explíquese cestos de la basura, luminarias, entre otros también dificulta el andar libre de las personas sobre todo cuando tiene alguna discapacidad. Es un derecho que no está resuelto. En el mundo el hecho de que una persona se accidente por malas construcciones puede tener una demanda. Hay normas que hay que cumplir”.
Al indagar más sobre las barreras arquitectónicas, consultamos en Planificación Física Municipal, a Damaris Gonzáles, jefa del Departamento de Planeamiento Urbanístico y nos dijo: “En el Plan de Ordenamiento Urbano de Santiago de Cuba, actualizado en el año 2013 y dentro de la Regulaciones Urbanísticas de la Ciudad esta establecido que: Todas las edificaciones, cuya cota de rasante exceda los 0.20 m de la rasante de la acera, deberá disponer de rampas, además de escalones”.
El Ministerio de la Construcción emitió las normas cubanas 391 actualizada en el 2013 debido al envejecimiento en la población y el incremento de las personas discapacitadas estipula la obligatoriedad de contemplar en la etapa de diseño, los elementos fundamentales a tener en cuenta para permitir el acceso de las personas a una nueva obra.
Buscando más respuestas sobre este fenómeno Sierra Maestra se dirigió a algunas Empresas constructoras entre estas la Ecoi 57 expresando sus directivos que ellos solo ejecutan lo que les dan los proyectistas.
Así entrevistamos al Arquitecto Miguel Roig Silva, proyectista General de la Unidad Básica Provincial de Proyectos del Poder Popular el cual nos dijo: “Ese tema es muy complejo puesto que nosotros nos guiamos por las Normas de accesibilidad a un medio físico para todas las personas. Es decir que tenemos que proyectar una obra que cuente con la posibilidad de que accedan la mayoría de las personas”.
Como ven todo está estipulado solo se necesita hacerlo cumplir aumentando la cultura y conciencia en la población. Los inversionistas, constructores y proyectistas deben unirse para lograr una mejor ciudad para todos.
Este tema ha sido bastante reiterado sobre todo en los Congresos de la ACLIFIM. En nuestro entorno viven miles de seres con discapacidades físicas, nuestra provincia tiene un total de 6537 asociados de la ACLIFIM, minusválidos a los que sin darnos cuenta les negamos algunas posibilidades.

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