En la vida del estudiante todo cambia dependiendo de la situación, desde decir en un semestre que estudiar horas antes de un examen no está bien, hasta afirmar que sí funciona, simplemente porque no hubo tiempo de repasar antes.
Hay quienes se acostumbran a esperar ese último momento, incluso existen muchos jóvenes que estudian y trabajan de forma paralela, y el tiempo no les sobra... entonces ¿por qué no hacerlo esas horas antes del examen?
Sin embargo -y esto no tiene que ver con la edad-, para niños, jóvenes, adultos, estudiantes todos, no es lo mejor esperar hasta el final ya que los conocimientos no se afianzan bien en el cerebro, y tampoco es recomendable llegar cansado a una prueba.
Lo más práctico es hacer buenos apuntes en cada clase, aprovecharlas al máximo, y luego repasar estos apuntes y resúmenes para obtener un buen resultado. Puntualizar los conceptos claves, las definiciones y fórmulas, requiere de tiempo y paciencia, porque implican un gran ejercicio de memoria; en estos casos, escribirlos una y otra vez puede facilitar su aprendizaje.
Estudiar requiere concentración y tiempo para sacar el mayor provecho; por eso hay que leer y revisitar en la mente poco a poco todo lo que se ha estudiado, haciendo incluso, posibles preguntas que puedan surgir en el examen, y respondiéndolas con aquellos aspectos que hayan quedado en tu memoria.
¿Cree usted que hacer esto es posible de un día para el otro? Yo lo dudo. Siguiendo la premisa del Joe Girard: de que “el ascensor hacia el éxito no está disponible, y se deben usar las escaleras, una a una”, el finalismo académico no ha de ser nunca la opción más viable.
Por un lado, estudiar con estrés y presión no es la mejor solución... y aunque un poco de ansias siempre vamos a tener, porque el solo hecho de enfrentarse a una prueba lo implica, también es verdad que el estrés en exceso nos hará daño a largo plazo.
Además, es preciso dormir las horas necesarias, pues el rendimiento óptimo se consigue cuando hay un equilibrio entre el tiempo de estudio y el sueño. Y, por lo tanto, hacer un sobreesfuerzo la noche previa a un examen a costa de dormir poco o nada, puede empeorar los resultados.
Todos los que hemos sido alumnos, hemos dejado al menos una vez en nuestra vida escolar, algo para última hora, pero esta no puede ser la norma. El éxito académico puede depender de la estrategia de estudio a seguir: como mantener un horario constante, aprovechar las horas lectivas en la escuela o la universidad, y sacrificar el tiempo dedicado a otras actividades en lugar de las horas de sueño.
Se recomienda no repasar el día anterior al examen, pues si se ha seguido un buen plan de estudios, estaremos preparados... No obstante, hay quienes dedican el último día a echar un vistazo a lo estudiado durante semanas, otros desconectan totalmente, y los finalistas prefieren estudiar todo el contenido en unas pocas horas.
Pero cuidado... los repasos de último minuto pueden llevar a confusiones con los nervios. Si se ha dejado todo para ese momento, lo más seguro es que entre el estrés y las dudas que puedan surgir, muchos no sean capaces de aprobar el examen ni de tener las ideas claras.
La época de pruebas es, sin duda, la etapa más dura para cualquier estudiante, sea del nivel escolar que sea; y ya estamos entrando en esa compleja y definitoria etapa. Por eso lo mejor es tomarse su tiempo y estudiar con calma.
Si se estudia para una prueba que será dentro de tres meses durante tres horas semanales, los conocimientos se asentarán en la memoria a largo plazo, y podrán ser usados en vida real conservándolos durante un largo tiempo. El finalismo sirve solo para aprobar, y hace que te conviertas en un estudiante que aprueba con conocimientos mediocres.
Cuando llega este período de pruebas, también llega el momento de las excusas, porque aparece una fiesta, un festival, una salida... cualquier otra cosa es buena para esquivar el estudio; y que conste que también es necesario salir y despejar, pero habrá tiempo para todo y un examen puede definir una vida entera.
Se trata de ser conscientes de que el esfuerzo no va a ser infinito, y que puede alternarse el estudio con otras actividades, sin descuidar lo importante...