Del 1 al 15 de mayo la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en Santiago de Cuba, protagoniza varias acciones por la Jornada de la Familia, en ocasión de celebrarse el próximo 15 El Día Internacional de la Familia como núcleo fundamental de la sociedad cubana.
Diversas actividades han sido planificadas por la FMC y proyectos comunitarios que trabajan la temática en todo el país, donde se podrán compartir experiencias y evaluar resultados de estrategias para contribuir con la funcionalidad familiar.
Visitas a los tres hogares de niños sin amparo filial de la provincia, homenaje a las queridas abuelas, visitas a escuelas primarias, secundarias y preuniversitarias así como a la Universidad de Oriente concientizando a la continuidad, de cómo priorizar a la familia por sobre todas las cosas, además de la realización de talleres referentes al tema.
Este día se celebra cada año el 15 de mayo desde 1994. Esta fecha fue proclamada en 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, haciendo eco de la importancia que la comunidad internacional le otorga a la familia.
Esta es la ocasión propicia para promover la concienciación y un mejor conocimiento de los procesos sociales, económicos y demográficos que afectan a este importante núcleo de la sociedad.
Sin lugar a duda, el Día de la Familia es parte importante de esa lucha por llevar de nueva cuenta a la familia, en su papel y rol educador y que no se lo delegue únicamente al estado, a los maestros y a la información externa que reciben.
Esta celebración ha inspirado una serie de actos de sensibilización. En numerosos países, ese día ofrece una oportunidad para poner de relieve los distintos ámbitos de interés para las familias. Entre las actividades se incluyen cursos prácticos y conferencias, programas de radio y televisión, artículos periodísticos y programas culturales que hacen hincapié en los temas pertinentes.
Durante esta fecha también se destaca la importancia de los miembros de la familia que se dedican al cuidado de los otros, sean padres, abuelos o hermanos y se focaliza en las buenas prácticas dirigidas a conciliar la vida familiar y laboral y a asistir a los progenitores en su papel de educadores y cuidadores.