Para muchos choferes de todo tipo de vehículos no pasa desapercibido el desvío de la circulación vial sobre una de las secciones del puente de la circunvalación de la ciudad ubicado en la zona de San Juan, donde si bien se mantiene el tránsito, ambas sendas se concentran en lo que fuera una, desde que las autoridades competentes decidieron evitar accidentes y ralentizar el deterioro del puente hasta que llegue una solución viable.
Desde entonces crece minuto a minuto el reto que ya alcanza la magnitud de desafío para la ingeniería vial, pues los proyectos propuestos para dar solución han pasado por varias etapas, desde la que contemplaba la rehabilitación, el desmonte para la reparación de los componentes de la sección afectada hasta la demolición como última alternativa manejada según explicó a Sierra Maestra Edilberto Carvajal Luzón, Especialista Provincial de Vialidad para la Etapa Ejecutiva de las Inversiones.
Explicó el directivo, que “esa obra pasa los ocho años saliendo en el plan de inversiones por la importancia que tiene para la provincia la terminación del puente, que ahora mismo está prácticamente colapsado en una sección por lo que está desviado y debidamente señalizado para evitar accidentes y como preparación para cuando se desmonte.
“El proyecto inicial consistía en apuntalar el puente, es decir hacer un cimiento, un recalce con relleno de piedra y hormigón para que no siguiera cediendo, luego hacer un envolvente de hormigón y acero a las columnas, apuntalarlo, izarlo y dejarlo suspendido para reparar los defectos, luego bajarlo y llevarlo a su nivel, en ese momento no aparecieron los perfiles metálicos para esa reparación aunque ya se habían hecho todos los trámites, que a la larga no se concretaron, dondequiera que se localizaron los perfiles metálicos eran destinados a otros fines.”
El especialista aclaró que ya la cuestión trascendió el marco de la Empresa Provincial de Vialidad y fueron solicitados los perfiles metálicos a la dirección nacional sin respuesta, igualmente sucedió en las conciliaciones con Asinox en Las Tunas, donde argumentan que por no ser de producción nacional no pueden comprometerse, ante tal panorama se trataron de buscar soluciones locales.
“Hace dos años decidimos dar una solución al problema, se trató de recalzar el puente para detener el proceso de deterioro, pero cuando se excavó nos dimos cuenta de que el fango abundaba debajo del cimiento más de lo que previó el proyectista, entonces la decisión fue hacer una losa de hormigón armado, se hizo pero no solucionó el problema, el puente seguía cediendo; llegado a ese punto la alternativa era desmontar el puente pero no hay disponibilidad en Cuba de hilo diamantado para realizar los cortes, importarlo tiene un costo de 12 000 euro y no se dispone de ese capital, a la larga hay que volar la sección del puente.
“Hoy estamos realizando los contactos con la empresa que realiza esas voladuras en la provincia porque ellos tienen que venir y estudiar la factibilidad de volar la sección dañada sin afectar la otra, lo cual es complejo, así que las gestiones se han hecho, pero no hemos tenido solución ni de dinero para el hilo diamantado ni los perfiles metálicos”.
Sin duda alguna, reto y desafío parecen adjetivos insuficientes para describir el trabajo que está dando resolver el problema del puente de la circunvalación de la ciudad a la altura de San Juan al Este de la urbe santiaguera, tanto los responsables de la obra, este reportero como los usuarios de la vía esperamos que se haya dado en el clavo finalmente con el nuevo proyecto, confiamos en el ingenio de nuestros hombres y mujeres.