Presencia italiana en Santiago de Cuba llegó a su VIII edición este 27 de marzo en el centro cultural Francisco Prat Puig; cita que en esta ocasión, estuvo dedicada a la solidaridad del hermano país en las gestas libertarias en Cuba.
Sandra Estévez Rivero, coordinadora del encuentro dijo a Sierra Maestra, que se trata de un evento que organiza la Oficina del
Historiador de conjunto con la Asociación Cultural Italiana Francesco Federico Falco.
La jornada de presentaciones inició con el tema 'Italia por Cuba', a cargo de la también M.Sc. Sandra Estévez Rivero, propuesta que hace honor a un libro publicado por Federico Falco, quien fuera coronel jefe de la unidad militar del Ejército Libertador cubano.
Luego, a cargo de la M.Sc. Odette Salazar Morales, siguiendo el curso de la historia pero ya enfatizando en las gestas de independencia del siglo XX, específicamente, 'Un italiano en el yate Granma'.
De igual manera el Dr. Giovani Villalón expuso sobre la labor cultural de Carmen Lorenzeti en Cuba, sobre sus impresiones de la cultura santiaguera en la actualidad; y luego la presentación del libro 'Cuba, un viaje entre imágenes y palabras de Carmen Lorenzeti'.
Según explicó Estévez Rivero, el evento cuenta ya con dos publicaciones “Italia en la cultura santiaguera” y “El néctar italiano en la cultura santiaguera”, volúmenes que reúnen todas las ponencias presentadas hasta la V edición y en la actualidad ya se prepara el tercer libro.
“Ha sido impresionante, pues en los inicios no imaginábamos que encontraríamos tantas huellas de Italia en la cultura santiaguera,
dígase en la escultura, la pintura, en la música, en las guerras de independencia, en fin, en la historia y la cultura de esta ciudad”.
Las palabras de apertura estuvieron en la voz de la prestigiosa historiadora Dra. Olga Portuondo Zúñiga, quien en pocas palabras
reseñó algunos de los pasajes de las historia de Cuba que se entrelazan con la de la Italia.
En su discurso destacó, por ejemplo, la presencia de italianos en las primeras décadas del siglo XIX en las montañas de la Sierra Maestra para levantar cafetales por la fiebre en la explotación de este grano.
De igual manera, cuando el año 1639 un ingeniero de la familia Antonnelli permaneció en Santiago de Cuba durante tres años para la construcción del castillo de El Morro; así como otros artistas de la pintura, el retrato, la escultura, la fundición y el grabado que han
sido recogidos por El Redactor o el Diario de Santiago de Cuba, distinguidos durante los años 60 del siglo XIX.