En los intrincados lomeríos del municipio de Tercer Frente, resulta admirable la figura de Antonio Infante Ramírez, un avezado hombre de campo atemperado a estos tiempos quien apuesta porque nuevamente “llueva café”, a favor del incremento de este rubro exportable, prevista su recuperación con el progreso del Programa de Desarrollo cafetalero aprobado hasta el 2030.
Sus experiencias en este importante cultivo, al cual ha dedicado casi toda su vida lo revela como un entendido en la materia; de ahí el reconocimiento recibido el pasado 3 de octubre, Día del trabajador agropecuario, cuando se le otorgó la condición de fundador del sistema del Ministerio de la Agricultura (Minag) en la provincia de Santiago de Cuba.
Manifiesta con modestia este campesino de pura cepa, con más de seis décadas de vida activa, que nació y se crió en los campos de café de estas abruptas zonas de la Sierra Maestra, donde también aprendió que la tierra cuando es bien atendida brinda sus frutos y las riquezas que garantizan la satisfacción alimentaria y el bienestar pleno del hombre.
Tony, como es conocido popularmente, desde el consejo popular (CP) de Campo Rico dirige hace un buen tiempo los destinos de la Unidad Básica Cooperativa de Producción (UBPC) La Silla, registrada como de Referencia Nacional en la recuperación cafetalera, en correspondencia con el incremento paulatino de las utilidades agrícolas con el empleo de la ciencia y la técnica.
En sus áreas productivas, se pone en práctica desde hace unos dos años el Proyecto internacional entre Cuba y la República de Viet Nam, dirigido a incentivar el desarrollo y manejo del cultivo –siembra, poda, deshije y otras atenciones culturales- con el objetivo de alcanzar mayores volúmenes del grano sobre la base de garantizar un 50% en el rendimiento de café oro por caballería.
El incremento paulatino de la producción caracteriza a la UBPC La Silla, que este año va por el acopio de unas 60 000 latas del cerezo, cifra que representa un crecimiento ascendente y deja muy atrás los resultados negativos acumulados en 1998, cuando se esgrimió la idea de la desaparición del colectivo por el estado crítico de las plantaciones.
El salto no se hizo esperar, manifiesta Tony, quien argumenta se laboró muy fuerte en una etapa inicial donde se renovaron casi 100 hectáreas (ha) atendidas por el Proyecto, el cual tiene entre las perspectivas ascender hasta las 2 toneladas (ton) de rendimiento por hectárea, según un diagnóstico inmediato demandado de mucha dedicación, tecnología, semillas certificadas y exquisito manejo de las plantaciones.
La Empresa agroforestal de Tercer Frente, seleccionó a las UBPC La Silla y La Manuela para poner en práctica esta novedosa iniciativa vietnamita, la cual también cuenta con el apoyo de la Estación Experimental de Café y Cacao y el INAS, además de los obreros agrícolas quienes apoyan este noble empeño y trabajan con alegría, seriedad y unidad.
Allí, se aplica toda la tecnología para aumentar los rendimientos, entre estas el sistema de riego, fertilizante, poda de formación e injerto mejorado y lo más importante, la introducción de una nueva variedad de café que marca la diferencia, a pesar de la fertilidad de los suelos y el nivel de capacitación de la fuerza laboral.
Hoy por hoy, son efectivos los resultados cuantitativos y cualitativos, manifestó Antonio Infante, quien destaca que la esencia del proyecto plantea el cumplimiento riguroso de la carta tecnológica, así como también mantener las plantaciones limpias, aplicar el deshije y la regulación de sombra, entre otras actividades.
Con la puesta en práctica de esta iniciativa todos ganamos, tanto la economía nacional como los productores, dijo finalmente Tony, quien bien encaramado a “La Silla” de su caballo, ratifica que el municipio de Tercer Frente, mayor productor del grano en el país, seguirá marcando la diferencia en esta batalla económica.