Una de las maneras que impulsa la provincia de Santiago de Cuba para contribuir con la economía del territorio, tiene que ver con la explotación de las potencialidades locales. En el caso del municipio de San Luis, son ocho las minindustrias que aportan significativamente a la circulación mercantil.
Una de estas pertenece a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antonio Maceo, liderada por José Ramos Pupo, conocido simplemente como “El Compay José”, pues esta es la marca que promueve en sus productos.
Apenas un año tiene de fundada esta pequeña fábrica y sus resultados son muy prometedores, aumentando con sistematicidad las producciones al punto de elaborar a la semana entre cinco y seis toneladas de hortalizas encurtidas y frutas en mermeladas. La minindustria del Compay José tiene un colectivo de trabajo unido y familiar conformado por 20 personas:
“Trabajamos todos los días hasta las 5:00 de la tarde en horario normal, pero a veces, cuando hay producciones que entregar como no tenemos cámara fría, terminamos a las 9:00 o 10:00 de la noche… cuando se termine la producción, porque no se deja nada en proceso para el otro día. Por eso las personas que laboran aquí viven cerca de esta zona.
“Nuestros obreros están ganando un salario básico de 900 pesos, aunque pueden alcanzar entre 1 400 y 1 500 pesos, porque después de cumplidas sus ocho horas, el resto del tiempo también se les paga, como un sobrecumplimiento”, explicó Ramos Pupo.
Esta minindustria desde hace dos meses es capaz de expender sus productos enlatados y con etiquetas, luego de una feria expositiva en que las autoridades del Gobierno y el Partido de la provincia constataron su calidad y les incentivaron a contratarse con el Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma), quienes le están ofreciendo los envases.
“Ya tenemos una selladora y estamos llenando latas de medio kilo, de 2.50 y de 320; y procesando frutas como la piña, el mango, la guayaba, la ciruela china y la uva, con un promedio de cuatro a cinco producciones mixtas: cascos de guayaba, mermeladas, trocitos de frutabomba… todo depende de lo que esté en temporada; además hacemos encurtido de col, pepino, tomate, ya sean mixtos y separados… También hacemos puré de este último vegetal, y vino de uva. En fin, que estamos haciendo entre 1.5 y 1.7 toneladas (Ton) de pulpas y hortalizas.
“La calidad es óptima y tenemos mucha aceptación por el pueblo, lo que va en correspondencia también con los precios, pues vendemos las laticas de dulces de frutas mucho más barato que como las expende “DCeballos”; ellos las tienen a 18 pesos y nosotros las ponemos a 10. En las ferias es una sola cola, llegamos y enseguida se nos acaban los productos.
“Por ejemplo, el precio de nuestros encurtidos es 18 pesos, el puré de tomate a 15 pesos, porque al final lo que estamos buscando es vender más, y para eso hay que abaratar los costos. Logramos de forma mensual una venta entre 200 000 y 300 000 pesos; al concluir el 2018 teníamos acumulados casi tres millones por las ventas, y vamos por más”, dijo.
Más de 14 productos, forman parte de la cartera de esta exitosa minindustria prácticamente, en la que casi todo el proceso es manual. De modo que en la actualidad se preparan las condiciones para seguir creciendo y lograr el envase de 900 a 1 000 latas diarias.
Así “El Compay José” junto a su colectivo de trabajadores continúa ideando maneras para implementar otros productos. Con ese fin, próximamente contarán con tostadoras de maní artesanales para realizar las gustadas y populares tableticas, incursionar en los turrones tanto del propio maní como de coco, paletas y conservas. Productos que han ido poniendo en oferta en pequeñas proporciones en las ferias de la ciudad.
“Y aspiramos a mitad de este año empezar también con la producción de jugos naturales, para expenderlos por debajo de los cinco pesos. Para eso ya tenemos el contrato con materia prima para las botellas, y si se nos da, ganaremos solo 30 centavos el costo por peso, pero sin duda en beneficio de la población.
“Lo que pretendemos es producir cada día más, con buena calidad, sin merma y con precios más asequibles para la población que tiene menos ingresos”, finalizó el representante de esta minindustria.