Usted podrá pensar que el título se trata de un exceso de optimismo, o de un discurso demasiado triunfalista con matices de la década del 70, pero la realidad indica que una mirada crítica hacia nuestras potencialidades internas bien podría alentar un pensamiento enfocado en nuestro desarrollo local, aún con las dificultades económicas del contexto extranjero.
El 2019 será un año difícil para Cuba, así lo ha dejado bien claro nuestro Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez en sus múltiples intervenciones sobre el tema. La batalla económica “'sigue siendo la tarea fundamental y también la más compleja. Es esa la tarea que más exige hoy de todos nosotros, porque es de la que más espera nuestro pueblo” dijo, y ya se observan algunos frutos en el santiaguero municipio de Mella.
En ese territorio colindante con la provincia de Holguín, funcionan hoy unas cinco minindustrias que dan respuesta a necesidades básicas de la población para la adquisición de alimentos, que en 15 renglones llegan a los mercados locales mellenses y a la cabecera provincial.
Raspaduras, dulces, néctares, pulpas, caramelos, licor, vino seco, viña caribeña y vinagre; son algunos de los productos que completan el ciclo productivo iniciado en el campo con el cultivo, acopio y procesamiento de frutas como el tamarindo, la toronja y la naranja agria. Allí también se aprovecha el ajonjolí, así como la gramínea, precisamente en el lugar donde se ubica el central Julio Antonio Mella, máximo productor de azúcar refino en la provincia, y probablemente en toda la región oriental.
Una visita a la minindustria integral “El Sabor” confirma que a pesar de las problemáticas con la adquisición de materia prima y tecnología, pueden lograrse aproximadamente dos mil botellas de vino seco y viña, lo cual una vez comercializado aporta al presupuesto territorial, a la calidad de vida de los pobladores del sitio y también a los ingresos personales de no pocos trabajadores.
De esa forma, aprovechando los recursos que se tienen “a mano”, desterrando el inmovilismo y la falta de creatividad en la mente de directivos y trabajadores; pueden lograrse soluciones prácticas para una economía que se planifica un ligero crecimiento en el 2019, aún cuando el contexto foráneo sea complejo.