Eva cambió la señal (...) Eva sale y remonta vuelo / Eva deja de ser costilla / Eva no intenta vestir de tul (...) Eva se enfrenta al que dirán firme al timón como buen capitán... son algunos de los versos de la canción de Silvio Rodríguez, la que recordé cuando intentaba hacer este reportaje sobre las mujeres que se desempeñan en puestos de labor inimaginables a los que las cubanas tienen derecho.
Hoy las podemos ver manejando una grúa, en una base de pesca, piloteando un avión, en un barco mercante o de la marina de guerra revolucionaria, de motorista, camionera, en otras labores que nunca hubiéramos creído que las féminas pudieran hacer.
Hace un tiempo, por razones de trabajo visitamos la UBB cárnica Cristo, donde con una plantilla de alrededor de 634 trabajadores se cumplen los principales compromisos con la canasta básica y la demanda para el Turismo.
Allí, el 38,2% son mujeres que se emplean en diferentes especialidades, cargos, en puntos claves y tienen un rol protagónico. Son muchas las que laboran en áreas donde se enfrentan a tareas poco convencionales para el mal llamado sexo débil.
Desde entonces, sentía que tenía una deuda con las carniceras de esa empresa, pienso que a muchos les pase como a mí, que quedé sorprendida cuando vi la destreza de ellas con un cuchillo en las manos.
¡Mujeres carniceras!
Sí, en el cárnico hay varias brigadas que la integran las mujeres, quienes con un cuchillo en las manos son muy ‘peligrosas’ descuartizando, a mi modo de ver las partes más difíciles de una res o un cerdo.
Nombran C2, al área donde procesan las vísceras, en ésta se desempeñan tres compañeras a las que hay que “cogerles miedo”, cuando, cuchillo en mano, ‘despachan’ un hígado, bofe, rabo... como decimos en buen cubano, en un pestañazo.
También hay otros departamentos dedicados al procesamiento de las panzas, el recorte y pele de las cabezas, labor igualmente difícil, para una mujer.
En el C2, estaban imbuidas en su faena las tres integrantes de la brigada de operarias de subproductos, encargadas de procesar las vísceras de los animales que se sacrifican; ellas son tan ágiles que en ocasiones cuando concluyen con su contenido de trabajo se dirigen a otras áreas para cumplimentar su jornada laboral y así no se les afecta el salario, que este año ronda los 900 pesos.
Ellas son las ‘dueñas’ de las incisiones a los subproductos
Cuentan con más de 25 años de trabajo en el cárnico, y afirman que: “La función que tenemos es la de limpiar las vísceras de los animales que se sacrifican, riñones, la pajarilla, rabos...
“La cantidad a procesar está en dependencia de los animales que matan en el horario laboral, cuando terminamos antes nos dedicamos a otras funciones para cumplimentar las ocho horas de trabajo.
“Al estrenarnos en el oficio nos dieron un adiestramiento y comenzamos en la brigada, claro que al principio un tanto difícil, con el paso de los años hemos cogido agilidad y destreza y actualmente limpiamos una pieza en unos dos o tres minutos”.
Además, sentenciaron que, ha sido su único centro laboral y que piensan jubilarse ahí.
Al indagar sobre el apoyo familiar nos expresaron que en casa todo funciona bien, que las apoyan bastante, y al preguntarles sobre qué piensa el esposo acerca de un trabajo que adquieren tremenda destreza en el uso de un cuchillo, Mineidi Ollervide Hierrezuelo, afirmó:
“Hummm, que qué dice el esposo, ja, ja, ja, nada, yo no me llevo este escalpelo para la casa, no sea que piense que le voy a hacer algo y se me vaya, ja ja ja...”.
Departamento de Alto Rendimiento al Turismo
En el departamento de Alto Rendimiento al Turismo, se desempeña como jefa Idania Paz Nápoles, quien dirige a un colectivo de aproximadamente 20 obreros, donde también predominan las mujeres en el empaque de los embutidos, el jamón cocido y el vicky, la mortadella, así como los picadillos de primera y segunda, y las hamburguesas conformadas.
“Procesamos unas tres toneladas de embutidos, por ejemplo en un turno podemos empacar 500, 600 y hasta 700 kilos de hamburguesas conformadas, y las mini-dosis de picadillo”, alegó Idania.
Ella tiene bajo su mando a 10 hombres, quienes opinaron que no hay ningún problema en que los dirija una mujer y agregaron: “Es un honor, nos ayuda, y las relaciones son las mejores, no quisiera que la cambiaran a otra área productiva.
“En nuestro país las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, ellas se enfrentan a cualquier trabajo sin miramientos, en la Empresa desarrollan tareas muy difíciles, lo mismo pelan una cabeza de vaca, que limpian vísceras, oficio que se las trae y lo hacen bien y hasta con elegancia”.
Compañeros de labor opinan sobre las mujeres de la UBB Cristo
Jorge Herrera Viris, quien está al frente del matadero, afirmó: “Ellos han asimilado bien el mando de una mujer.
Carlos Manuel Domínguez Ramírez: “En este departamento quien manda es una mujer y no ha sido difícil trabajar con ella, pienso que se ganó ese derecho y para mí es normal que nos dirija.
Alexander Destrada Montoya, jefe de la planta empacadora, no pudo contener su ego de que él es el ‘macho’ y expresó: “Yo creo que las mujeres desempeñan un rol protagónico en el centro, lo mismo a nivel de dirección que obrero”.
Urberlandis García Rosales, jefe de producción: “En el mejor sentido de la palabra, podemos decir que las mujeres sí ‘mandan’ en el cárnico.”
En este centro de producción de alimentos está vigente lo que expresara el Comandante en Jefe Fidel Castro cuando sentenció: “la naturaleza hizo a la mujer más débil físicamente, pero no la hizo inferior al hombre moralmente e intelectualmente... No solo es justo, sino también necesario. No solo es justo que la mujer tenga oportunidad de desarrollar su capacidad en beneficio de la sociedad, sino que también es necesario para la sociedad que la mujer encuentre todas las posibilidades de desarrollar plenamente sus capacidades.”