Al pequeño santiaguero Kevin Dumois León lo conocí a solo unos meses de haber iniciado el azote de la pandemia. Para compensar el periodo de aislamiento social se unió junto a sus abuelos a fomentar la agricultura urbana, suburbana y familiar en el patio de la casa.
A más de un año de esta situación Kevin ha conocido muy de cerca las bondades de la tierra.
Al comenzar la conversación con este niño de solo 10 años, nos explica sus modos de emplear el tiempo libre, siempre en contacto con la naturaleza y alejado del peligro de contagio con la Covid-19.
En sus jornadas diarias Kevin encuentra el espacio para regar las plantas, atender los animales y lo más importante estar al día con las teleclases y orientaciones de su maestra, bajo la constante asesoría de la familia.
Este agricultor pequeñín de estatura y de edad, pero grande en su madurez y sentimientos, expresa: “Yo me levanto temprano preparo los canteros, les echo agua, siembro las plantas; y soy feliz porque recojo muchos frutos para mí y mi familia hemos comido plátano, fongo, guayaba, pepino, tomate, ají, fruta bomba, habichuela, y a parte de sembrar me gusta cuidar a mis peces, mis pájaros y todos mis animales, ahora también me gusta sembrar cactus, tengo una colección muy linda y quiero tener más, los animales y las plantas son agradecidas”.
Al preguntarle sobre su preparación académica en la casa respondió: “Copio mi teleclase, repaso todos los ejercicios, mi tía me ayuda mucho porque dice que para hacerme un gran agricultor debo estudiar bastante, le hago caso a mi seño que cuando cerró la escuela nos orientó que debíamos atender las teleclases para no atrasarnos”.
Al concluir aconsejó a los infantes igual que él: “Le recomiendo a los niños que siembren, que busquen un entretenimiento para no estar en la calle, porque la Covid-19 mata y eso nadie lo quiere entender, hay que cumplir las medidas porque yo quiero después de la pandemia ir a la playa con mis amigos, pero para llegar a eso debemos estar dentro de la casa primero”.
El testimonio del pequeño santiaguero Kevin Dumois León muestra que sí es posible mantener ocupados a los infantes en tareas útiles sin salir de los límites de la vivienda. Este es solo un ejemplo de lo mucho que podemos hacer para garantizar la seguridad de niños y niñas frente al nuevo coronavirus.