La juventud, divino tesoro, como se escucha decir a los mayores, siempre marca un antes y un después en el devenir de los Estados, especialmente cuando despliegan procesos de cambio en busca de una igualdad política y social, acorde con los nuevos tiempos.
El pueblo cubano pronto será testigo de un acontecimiento, demandado e inalcanzable para muchos, pero necesario y real para nosotros. Este 24 de febrero, dispuestos a dar un Sí por las transformaciones que muestran un mayor desarrollo de la sociedad, y en pos de un mejor futuro, cada habitante deberá emitir su voto con respecto a las reformas constitucionales. En este proceso es fundamental la participación de los jóvenes como pilares de este país.“Cada uno de nosotros debemos estar presente tras ser convocados, pues sabemos que solo así se garantiza la continuidad de la Revolución”, comentó a Sierra Maestra, Surandy Sánchez Reyes, mecánico en la Empresa de Equipos Médicos RETOMED, en Santiago de Cuba.
“Solo de esta forma, -continuó-, ayudaremos a preservar los intereses comunes y propiciar cambios positivos que ya venían ocurriendo pero no estaban legislados. Desde mi empresa trato de fomentar una cultura participativa hacia el colectivo laboral, cumpliendo con mis funciones, y respetando a todos en dependencia de sus criterios”.Por otro lado, Adis Thalía Bosch Milián, con solo 24 años ya es especialista mecánica en la propia empresa, y refirió sentirse motivada a dar un Sí por la Constitución pues, “este documento ayudará a mantener la organización en el país, ofreciendo ventajas que antes no teníamos, y que, a mi modo de ver, protegen al ciudadano. En la empresa hemos tratado de llevar a todos este material, buscando el intercambio y contraste de opiniones, algo que genera el debate en beneficio del centro y de todos en general, aunque no ha sido un trabajo fácil”.
Yunierki Rodríguez Cabrales, promotor de ventas y miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas, en la institución, considera que la Carta Magna será el corazón del país ya que “plasmará los derechos y deberes de cada ciudadano, brindando un mejor futuro para la continuidad del proceso revolucionario. Cada problemática tendrá la solución que requiere, o al menos habrá mecanismos que lo permiten de forma legal e inviolable”.