Santiago de Cuba registró más donaciones de sangre durante 2018, que las planificadas para ese período, comentó hoy en esta ciudad, Hilda Cabrales, directora del Banco de Sangre Provincial “Renato Guitart”.
Según la especialista, gracias a la buena voluntad de más de 10 000 santiagueras y santiagueros, que donan su sangre gratuitamente, se lograron unas 38 500 entregas, para contribuir a salvar vidas. Con este volumen, se obtuvieron más de 5 600 unidades de plasma fresco congelado, más de 5 900 unidades de concentrados de plaquetas, y otros hemoderivados destinados a la industria farmacéutica.
En Santiago de Cuba, como en el resto del país, las donaciones voluntarias de sangre son fruto del trabajo mancomunado entre los Comités de Defensa de la Revolución -la mayor organización de masas de la sociedad civil- y el sistema de Salud. Esa labor, sumada al altruismo de los donantes, es la clave para que exista una cobertura permanente de sangre en los servicios médicos, a fin de evitar muertes por hemorragias posparto, por traumatismos, tratamientos oncológicos y operaciones complejas. Además, las entregas también son necesarias para prestar auxilio a víctimas de fenómenos naturales y de otras situaciones de emergencia.
Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, en América Latina y el Caribe, al menos el 45% de la sangre colectada para transfusiones es obtenida mediante donaciones no remuneradas; en Cuba, el 100% proviene de personas que acuden por decisión propia a donar su sangre, seguras de que el líquido vital es el más noble regalo que alguien puede recibir.