La provincia de Santiago de Cuba avanza en el desarrollo apícola y alcanza 735 toneladas (ton) de miel producidas este año, cifra que permite crecer en relación con el 2017, además de continuar progresando en las estrategias productivas y técnicas que mejoren los acumulados y permitan aportar al encargo comprometido con el Programa de Desarrollo previsto hasta el 2030.
El período recién finalizado, demostró las potencialidades del territorio santiaguero el cual logró 135 ton por encima del plan previsto para un sobrecumplimiento del 122,5 %, un crecimiento estipulado por los productores, quienes además incrementaron las colmenas para redoblar los rendimientos y con ello el aumento de los planes de propóleos y cera, elaboraciones que el país estimula por su alta demanda en el mercado internacional.
Se conoció, que para alcanzar ese empeño una de las opciones consistió en elevar el crecimiento vertical de las colmenas improductivas existentes, con vistas a lograr mayor eficiencia en los panales, así como continuar progresando en la producción de abejas reinas un aspecto relevante que facilita condiciones para acrecentar la elaboración de miel.
Limitaciones que van desde las afectaciones climatológicas hasta la falta de floración en los meses de junio a agosto, impidieron la obtención de mejores índices productivos de los apicultores santiagueros. Sin embargo, para finalizar exitosamente el año garantizaron la alimentación artificial de las abejas en aras de mantener la fortaleza de las colmenas y posibilitar que la miel se produzca con óptima calidad.
Sobresale el aporte de los municipios de Guamá, Songo-La Maya, Palma Soriano y Contramaestre, todos con contribuciones significativas en este renglón, que se ofrece a la población en los mercados estatales agropecuarios y redes farmacéuticas, no obstante a que aún es insuficiente la oferta ante la alta demanda.
Paralelamente, despunta también La Planta de beneficio de miel, ubicada en el municipio de Contramaestre, donde se procesa la miel de abejas de las provincias orientales, además se filtra, homogeneiza y se producen láminas de cera necesarias para incrementar el rendimiento por colmena de los apicultores orientales.
Con más de 25 años de funcionamiento y una efectiva y reciente modernización de sus instalaciones, sus obreros recibieron la capacitación para el montaje y explotación de los modernos y eficaces equipos, además de la rigurosidad en el cumplimiento de los programas de mantenimiento.
La calidad de estas producciones está certificada por el Centro de Investigación de Cuba y de la Unión Europea, a partir de su color, humedad y otros 16 parámetros, que avalan su preciado valor en el mercado internacional.