Periódico Sierra Maestra

Switch to desktop Register Login

Memorias de una campaña

alfabetización cuba 1960 santiago de cubaQue no hubiera un cubano analfabeto era el compromiso ante el mundo de la naciente Revolución cubana. Y un himno se popularizaba en todo el archipiélago: “Cuba, Cuba/ estudio, trabajo y fusil/ lápiz, cartilla, manual, /alfabetizar, alfabetizar/ ¡Venceremos!”.


Corría 1959 y casi la tercera parte de la población no sabía leer ni escribir. Desde los primeros meses la Revolución triunfante se propuso erradicar ese flagelo. Entonces se crearon 10 mil aulas, se aprobaron numerosas plazas de maestros; se implementó un fuerte movimiento de maestros voluntarios y entre el Ejército Rebelde se alfabetizó a muchos combatientes y sus familiares.
Pero no bastaba, en 1961 todavía más de un millón de personas eran analfabetas; problema que precisaba una campaña gigante, a la que se sumaron cerca de un millón y medio de cubanos, entre ellos más de 300 mil alfabetizadotes.
La imperiosa tarea de la Revolución se organizaba en tres fuerzas: maestros voluntarios, brigadistas Conrado Benítez (unos 100 mil) y los brigadistas obreros Patria o Muerte (cerca de 10 mil).
Conrado Benítez había terminado el preuniversitario, al llamado de Fidel, dio el paso al frente para impartir clases en montañas y lugares apartados; pero un 5 de enero de 1961, bandidos alzados lo asesinaron por el solo hecho de ser negro y maestro. En su honor, la brigada de alfabetizadores creada ese año por la Revolución adoptó su nombre.
Delfín Sen Cedré era brigadista obrero Patria o Muerte. Los alzados lo hicieron prisionero junto con un grupo de alfabetizadores. La rápida llegada de la milicia evitó una masacre de maestros, pero no pudo impedir la muerte de Delfín.
Manuel Ascunce Doménech, era brigadista Conrado Benítez y los contrarrevolucionarios lo aprehendieron junto con su alumno, el campesino Pedro Lantigua; ambos fueron asesinados. Años después, el Destacamento Pedagógico tomaría el nombre del brigadista ultimado.
La Campaña de Alfabetización terminó el 22 de diciembre de 1961 con una gigantesca concentración donde más de 300 mil voces afirmaban alegres: “¡Cumplimos!”, y hacían constar: “Fidel, Fidel, dinos qué otra cosa tenemos que hacer”.

Temas relacionados:

--Elba: Pedagoga de vocación innata

--Dirección Provincial de Educación felicita a profesionales del sector

--Celebran santiagueros acto provincial por Día del Educador

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.

Top Desktop version