Santiago de Cuba, dic 18.- Con un enorme pesar, la comunidad artística de esta ciudad sur oriental acaba de recibir en la mañana de hoy, la noticia del fallecimiento en la Capital del entrañable Lino Betancourt Molina.
Lino era una auténtica enciclopedia en relación con la música tradicional, muy especialmente en todo lo relacionado con la trova en sus variantes: tradicional, nueva y novísima.
La muerte de Betancourt Molina a los 88 años, deja un vacío difícil de ocupar, en los estudios y las investigaciones acerca del nacimiento y desarrollo de la trova a lo largo y ancho de Cuba.
También se sentirá la ausencia de Lino en las celebraciones periódicas que tienen lugar en el país sobre la música, de manera puntual en el Festival de la Trova Pepe Sánchez donde era casi imprescindible.
En la actualidad y desde hace décadas, nadie superaba a Betancourt en conocimiento sobre el “Pepe Sánchez” entre otros motivos porque él fue uno de sus fundadores en 1964.
Lino nació en Guantánamo, en 1930, ciudad donde comenzó su labor profesional en emisoras radiales, luego siguió en las de Santiago de Cuba hasya que se traslada a residir en la Capital.
Periodista, musicógrafo y locutor de radio, el verbo de Lino será muy recordado más que por el énfasis magistral del que dotaba a su discurso, por el conocimiento profundo que tenía sobre los temas de la trova y sus cultores más prominentes y de todas las épocas.
Precisamente, era Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión; productor y redactor de notas para discos en los Estudios Abdala, y un conferencista muy seguido por sus intervenciones sobre la música cubana en América y Europa.
Varios libros, entre estos La trova en Santiago de Cuba apuntes históricos, Siempre Compay, Lo que dice mi cantar, La trova y el bolero... vieron la luz gracias al trabajo abnegado de un defensor a ultranza del pentagrama tradicional como era Lino Betancourt Molina.
Aunque nació y vivió en Guantánamo, trabajo aquí, y laboró y residió durante muchos de sus últimos años en La Habana, dado el vínculo tan estrecho con la cuna de la trova y sus exponentes más relevantes y en general con Santiago de Cuba, ciudad que amaba entrañablemente, quizás a modo de agradecimiento por su entrega al género, el sitio definitivo de descanso de Lino sea al lado de varios de los más geniales trovadores, en la necrópolis Santa Ifigenia, Monumento Nacional.
Por lo pronto, la Dirección Provincial de Cultura en Santiago de Cuba trasmitió sus condolencias a la familia de Betancourt, igual que hizo Eduardo Sosa en su doble condición de trovador y presidente del Festival de la Trova.
También, el propio Sosa adelantó un aspecto relevante: el evento teórico del “Pepe Sánchez” a partir de ahora llevará por nombre Lino Betancourt Molina.
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nuestras condolencias, familia de José Julian Padilla Sánchez y bisnietas del trovador José "Pepe" Sánchez
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