Lactancia materna: más que una cuestión de supervivencia
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- Escrito por Odette Elena Ramos Colás
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La leche humana es el mejor alimento que puede recibir un recién nacido, y más que una cuestión de supervivencia implica verdaderas garantías para la salud del infante que lacta y de su madre. Según los especialistas la lactancia materna está específicamente diseñada para satisfacer las necesidades de los pequeños, lo que hasta el momento ningún alimento sustituto ha logrado en forma tan completa.
La Dra. Yofaidis Pérez Medina, jefa de la sección provincial del Programa de Atención Materno Infantil en Santiago de Cuba, explicó que la leche materna es el alimento único e ideal para el niño durante los primeros seis meses de vida, aunque la madre debe seguir ofreciéndola a su descendencia hasta los dos años de edad.
“Cuando el bebé lacta, no es necesario darle agua, porque este fluido natural cubre todas sus necesidades de líquidos; previene la desnutrición y la obesidad en el bebé, y le aporta los nutrientes imprescindibles para su crecimiento y desarrollo.
“La leche humana tiene proteínas, hormonas, grasas, vitaminas y sustancias defensivas que no están presentes en ninguna otra leche; además evita la anemia, la diabetes, alergias... y favorece que el niño o la niña tenga una buena dentadura.
“Lo mejor de la lactancia materna es que siempre está disponible, o sea, no hay que hervirla, comprarla o prepararla, y tiene en todo momento la temperatura adecuada para el bebé. Eso sin contar que protege contra las infecciones respiratorias agudas, las diarreas y otras enfermedades”, dijo Pérez Medina.
Del mismo modo, la también especialista en Pediatría hizo énfasis en que los beneficios no son solo para el bebé, sino que también la madre obtiene ventajas de la lactancia:
“Por un lado, disminuye el sangramiento que se produce después del parto; durante lactancia materna exclusiva, esta evita que la señora quede embarazada en esos primeros seis meses; protege a las madres contra el cáncer de mamas y de ovarios, así como de padecer enfermedades cardiovasculares.
“En comparación con las madres que no dan el pecho a sus hijos, las mujeres que amamantan de seis a 11 meses, tienen un riesgo 11% más bajo de padecer diabetes.
“Y otro aspecto importante es que se establece entre madre e hijo un mayor vínculo afectivo, que posibilita un desarrollo adecuado en el futuro y que el infante no presente problemas de atención en la escuela.
“Algunos estudios científicos han demostrado que los niños que lactan por un período prolongado son más inteligentes en sus años escolares, y obtienen mayores logros a lo largo de su vida”.
La lactancia materna ofrece a los bebés un sistema inmunitario capaz de defenderlos de numerosas afecciones de salud, los ayuda a disminuir el sobrepeso y por lo tanto los protege de graves enfermedades crónicas asociadas a la obesidad.
Pero cuidado, la madre que está amamantando a su niño no debe fumar, su higiene ha de ser esmerada, tienen que ingerir abundantes líquidos, y cuidar su alimentación y su salud de manera general, pues el pequeño absorbe cuando lacta un poco de todo lo que consume su mamá.


