Luego de que la provincia de Santiago de Cuba sufriera la mayor afectación al sector de la vivienda debido a un evento climatológico, en octubre de 2012, la dirección del país se propuso NO dejar abandonado a su suerte a los santiagueros y desde entonces, pone en manos del pueblo de este territorio sur oriental, materiales e insumos para, gradualmente, dar solución a los 171 380 perjuicios a inmuebles.
Hoy, de los 15 889 derrumbes totales ya fueron solucionados 7 226, por solo mencionar un indicador (Ver tabla).
Como estrategia, la dirección del Gobierno y el Partido en la provincia han orientado a las entidades constructoras, a otras que sumaron esa actividad a su objeto social debido a la necesidad de la población, a las estructuras de la administración pública en los niveles municipales y de concejos populares, así como a los propios damnificados, la utilización de diversas tipologías constructivas lo que permite adaptar las viviendas a los entornos donde serán construidas y aprovechar las potencialidades de cada localidad para la producción de materiales de construcción, lo que se revierte en más sostenibilidad en el abasto de recursos a pie de obra.
Estas acciones permiten elevar la disponibilidad de materiales de construcción y el protagonismo de las estructuras de gobierno en la base, además de afianzar el compromiso social hacia las tareas que en última instancia darán solución a sus necesidades; cuando los datos estadísticos compilan que el 86% de los inmuebles afectados por el huracán Sandy, ya fueron recuperados, no puede bajarse el ritmo mientras exista una sola familia santiaguera que aún no cuente con esa necesidad básica satisfecha.
Además de las casas que se construyen por concepto de recuperación de las afectaciones climatológicas, la provincia tiene un plan de construcción de viviendas para el 2018 de 5 098, destinadas a reducir el déficit del fondo habitacional del territorio, de esa cifra pactada para el año, en el primer semestre debieron edificarse 1 253 y se concluyeron 2 342, de estas 1 458 de tipología IV, que responden a necesidades de habitantes de zonas rurales y periurbanas.
El programa de la vivienda, uno de los que inició con el propio triunfo de la Revolución el 1ro. de Enero de 1959, recibe por estos tiempo un particular empuje en Santiago de Cuba, donde se cumple la máxima de que solo la unidad popular entorno a los objetivos trazados, permitirá la consecución de estos.