La protección de la capa de ozono, escudo que resguarda la vida en el planeta minimizando el impacto de los rayos ultravioletas provenientes del sol, es una de las prioridades de la Unidad de Medio Ambiente perteneciente a la Delegación provincial del Citma en Santiago de Cuba y en consecuencia coordina y lidera las acciones de las instituciones locales con ese propósito.
Hoy funcionan en el territorio dos aulas para la capacitación de técnicos mediante los cursos Buenas Prácticas de Refrigeración, toda vez que los equipos con ese fin están entre los responsables de la emisión a la atmósfera de gases que afectan la capa de ozono como los Clorofluorocarbonos (CFC) y los Hidroclorofluorocarbonos (HCFC).
Estos espacios docentes se localizan en el Centro de Estudio de Refrigeración de la Universidad de Oriente y el Politécnico Álvaro Barriel, y hasta la fecha han pasado por las aulas un total de 170 especialistas, técnicos y mecánicos de refrigeración y climatización de los Ministerios de Comercio Interior, Turismo, Industria Alimentaria, Agricultura, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de Industrias, Educación Superior, estudiantes del Mined, además de técnicos pertenecientes al Poder Popular Provincial y cuentapropistas.
Entre los resultados de estas acciones se cuentan los Reconocimientos Libre de sustancias agotadoras de la capa de ozono otorgados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente a los hoteles Imperial y Punta Gorda, y trabajan por conseguirlo la División Territorial de Etecsa, Geominera Oriente y Palmares.
En cuanto al Programa de reconversión de cámaras frías que utilizan el gas contaminante R22 para que funciones con no contaminantes como Propano, Isobutano y la mezcla de estos, marchan a la vanguardia cuatro centros del Minsap, el Hospital Infantil Sur, el Tamara Bunke, el Psiquiátrico “El Viso” y el Hogar de Ancianos América Labadí.
Cuba, como suscriptor del Protocolo de Montreal practica una política que se encamina a eliminar los gases de efecto invernadero, por lo que se ejecuta una estrategia para lograrlo hasta el 2040 y en tal sentido, aplica la Resolución 127 de 2012 que establece, entre otras medidas, la importación de equipos que utilicen gases inocuos para la atmósfera y de ello se encarga la Oficina Técnica de Ozono.
En este territorio pionero en los esfuerzos por eliminar los gases refrigerantes nocivos para el medio ambiente, se encuentra la única planta destinada a la producción de Propano e Isobutano en Cuba, la cual está instalada en la refinería Hermanos Díaz y se realizan esfuerzos para su recuperación y puesta en marcha con la asesoría de especialistas de la Universidad de Oriente, con el objetivo de lograr la sostenibilidad en el abastecimiento de este recurso.
Otro frente en el que se trabaja con ahínco es en la Educación Medioambiental, teniendo en cuenta la importancia en la formación de las nuevas generaciones de cubanos, en valores ambientalistas, el amor a la naturaleza y la protección de los elementos que la componen, destacándose en esta labor, instituciones como el Museo de Historia Natural Tomás Romay.
Todas estas acciones responden al plan para la eliminación de Hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y las sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO) y están establecidas en el Programa 2018, derivado de la Estrategia Ambiental Provincial 2016-2020, teniendo en cuenta las áreas de resultados claves del territorio.