Después de 15 años de total desocupación, se reanima en Segundo Frente la producción y ceba de peces de agua dulce, con el objetivo de satisfacer las necesidades alimentarias de la población y responder los reclamos de la gastronomía, el turismo y el consumo social, entre otros destinos de ese municipio enclavado en las estribaciones de la Sierra Cristal.
En la pintoresca demarcación de Mícara militar, se localiza la Granja de ceba de peces, perteneciente a la Empresa Pesquera de Santiago de Cuba (Pescasan). Allí, se reanima esa importante actividad económica como consecuencia de un mancomunado e intencionado trabajo de las máximas direcciones del Partido Comunista de Cuba y el Gobierno, así como también de la Empresa, comentó Mayelín Batista, administradora de la instalación.
Un total de 16 estanques, los cuales ocupan una superficie 10,65 hectáreas (ha) fueron recuperados íntegramente. En estos momentos están en explotación y acogen la crianza de diferentes especies de peces de agua dulce, entre estos tilapias y colosomas, mientras avanzan en el empeño de implementar un nuevo programa de la crianza y ceba de la trucha.
El colectivo está integrado por 10 trabajadores, de ellos tres mujeres, quienes laboran esmeradamente para alcanzar al cierre del presente año unas 147 toneladas, de esa cifra ya se materializan más de 30 ton , puntualizó Mayelín, quien subrayó prestar mayor atención al avance de la acuicultura, la cual constituye un Lineamiento del Desarrollo de la política económica y social del país.
Mucha satisfacción y orgullo existe entre los trabajadores, quienes aspiran además a mantener un suministro estable a la pescadería Sierra Cristal, en Mayarí Arriba, a partir de hacer sostenible la explotación acuícola, mejorar los rendimientos y preservar la calidad del producto, aspectos que influirán directamente en la seguridad alimentaria en esta abrupta región oriental.
El empeño del colectivo también se extenderá a la edificación de un centro de elaboración, de forma tal que las especies capturadas sean utilizadas como materia prima en el proceso tecnológico para la confección de diversos subproductos del pescado, como croquetas, embutidos, picadillos y otros.
Tenemos la fuerza de trabajo asegurada y el agua es permanente en los estanques, ya que llega por gravedad desde la presa de Mícara, puntualiza la administradora de la Granja, quien destaca que esta puesta en marcha es muestra fehaciente que la acuicultura en lograr importantes resultados en los últimos años gracias al empeño cotidiano de pescadores, técnicos y obreros.