Comunidad agrícola Hermanos Marañón: Buena estancia a favor del desarrollo
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- Categoría: Titulares
- Escrito por Luis Sánchez del Toro / Foto: Jorge Luis Guibert
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Las casi dos décadas de labor en el sector de la construcción, enorgullecen a Julio Durruthy López, quien expresa sentirse dispuesto a desempeñar cualquier tarea dirigida a consolidar el Socialismo en nuestro país, en particular a elevar el nivel y calidad de vida del pueblo, ya que consigo lleva el signo: Revolución es construir.
Ese destacado trabajador, perteneciente a la Unidad Empresarial de Base (UEB) de la Empresa de Desmonte y Construcción (Edescon) Santiago, impulsa actualmente las tareas de terminación de 82 viviendas en la antigua Escuela del Ministerio del Interior (Minint) Hermanos Marañón, en el Consejo Popular El Caney.
Allí, junto a otros 116 constructores transforma lo que fuera un centro docente especializado, en una comunidad agrícola para los obreros y sus familiares, quienes se encargarán del desarrollo de un ambicioso programa de reforestación con árboles maderables y frutales de esta porción de la ladera de la Sierra Maestra.
Roberto Martínez Lamothe, jefe de la obra, destaca que esa instalación en sus tres bloques ya casi totalmente remodelados, contará con 82 confortables apartamentos de uno, dos y tres cuartos los cuales reciben indistintamente los toques finales del enchape en los baños y cocinas, resane de fino en las paredes interiores y la pintura.
En relación con las viviendas, coincide en que se encuentran a más del 90 % de ejecución y el compromiso es entregar la obra el próximo 26 de Julio, como saludo al aniversario 65 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. En ese sentido, se consagran rigurosamente a tiempo completo en la semana durante 10 horas diarias.
El trabajo ha sido arduo, dice Martínez Lamothe, desde el inicio de las labores constructivas que contemplaron la adecuación de aulas, laboratorios, dormitorios, oficinas y otros locales socio administrativos en viviendas de esa comunidad, la cual incluye además un círculo infantil, consultorio del médico de la familia, taller de servicios técnicos y personales para la población, sala 3D y una minindustria, encargada del procesamiento de las frutas de este territorio.
La calidad, distingue tanto a la obra así como también a quienes la ejecutan, comenta Eddy Grant Alarcón, jefe técnico, quien argumenta que la inversión se empezó el pasado año, exactamente en la segunda quincena del mes de octubre a un costo de 3 500 000 pesos (cuc); ahora solamente resta la presentación de los proyectos del resto de las facilidades sociales y económicas para avanzar en la definitiva terminación de la comunidad.
El intenso quehacer en esta demarcación de El Caney, se adelanta a la fecha comprometida para la terminación de la comunidad, que junto a otras que se erigen este año en la provincia de Santiago de Cuba, ofrecerá al pueblo no solo elevación del nivel y calidad de vida, sino también una buena estancia a favor del desarrollo económico del país.

