
La anemia aqueja en todo el mundo a unas 1 620 millones de personas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cuba no es la excepción: Pinar del Río y las cinco provincias orientales encabezadas por el territorio santiaguero, son las más afectadas por este padecimiento.
“Santiago de Cuba tiene una alta prevalencia, por encima de lo que se considera como un margen severo de la anemia, y todo esto tiene que ver con los malos hábitos alimentarios de la población y la deficiencia de hierro en el organismo”, dijo la Dra. Karelia Paulí Echavarría, especialista en Higiene y Epidemiología, responsable de los programas de Vigilancia Alimentaria y Nutricional en la provincia.
Es por eso, que como parte de la intervención que se realiza en esta localidad suroriental por el Programa de País 2015-2018 del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para la prevención y el control de la anemia, se iniciará un nuevo ciclo de entrega de “Chispitas”: micronutrientes en polvo para niñas y niños de todos los municipios excepto Contramaestre.
“Serán beneficiados los infantes que nacieron entre el 1ro de marzo y el 31 de agosto de 2017, que serían los pequeños entre seis y 11 meses de edad. Este suplemento contiene vitaminas A y C, hierro, y ácido fólico; y como en el mismo momento se incorporan todos estos nutrientes, es más efectiva su asimilación por el organismo del niño.
“La anemia es una enfermedad que cuando se manifiesta es porque las reservas de hierro en el cuerpo están agotadas, y se ha demostrado que en edades tempranas, además del cansancio y la fatiga, puede producir problemas en el desarrollo psicomotor e intelectual”, argumentó la especialista.
La entrega de las “Chispitas” se realizará a través de los consultorios médicos a un total de 4 616 infantes, en dos cajas de 30 sobres individuales de un gramo (1g) cada una, con un instructivo; este producto se utilizará de forma diaria durante dos meses.
Al decir de la doctora, este micronutriente en polvo crea una reserva hepática que favorece a la disminución efectiva de la prevalencia de la anemia. Sobre su preparación en el hogar, explicó la doctora:
“Cada sobre se puede añadir a cualquier comida sólida o semisólida, nunca líquida; y de preferencia a temperatura ambiente. Se recomienda que el alimento no esté caliente porque este es un producto encapsulado, de cubierta lipídica y las altas temperaturas pueden disolver esa capa y el aspecto que muestra en la alimentación si eso pasa, es desagradable.
“Tampoco se debe mezclar con toda la comida, sino solo con las dos o tres primeras cucharadas. Esto responde a que si el niño no es de buen apetito y no ingiere todo lo que está en el plato, dejaría parte del suplemento sin consumir”.
La prevención y el control de la anemia en Cuba, y en Santiago en particular, es una prioridad del Estado y por ende del sistema de salud nacional. En tal sentido, se le brinda especial atención a varios grupos etarios: las féminas en edad fértil cuentan con el suplemento “Mufer”; el “Prenatal” está destinado a las embarazadas, al igual que el cereal fortificado con hierro, con el que se benefician también las madres que lactan y los niños de 12 a 23 meses; además de las “Chispitas” para los bebés de seis a 11 meses.
“Sin embargo, la alimentación adecuada es la mejor manera de prevenir este padecimiento y evitar su prevalencia. El consumo frecuente de frutas, verduras, frijoles, hígado, cítricos, y otros productos desde edades tempranas, es fundamental para mantener a nuestro organismo saludable y libre de anemia”, finalizó Paulí.