Sus empeños siempre estuvieron en hacer avanzar a su país a pesar de los tiempos difíciles que le ha tocado vivir. Su formación militar consolidada luego del Primero de enero de 1959, le permitió años más tarde tener un desempeño eficiente en puestos claves como el de la protección y seguridad de centros laborales como el Complejo Agroindustrial (CAI) Dos Ríos de Palma Soriano.
“Durante 27 años me entregué a esa tarea, difícil pero sentía la satisfacción de hacerla porque sabía que custodiaba un bien económico y preciado. Incontables horas de desvelos y preocupaciones me hicieron crecer y aprender”.
De sencillez extrema, este hombre de probada educación con su más de siete décadas a cuestas y de los retos que la vida le ha impuesto, continúa conquistando sueños, ahora desde su comunidad, conocida como La Ceiba en la parte norte de la ciudad de Palma Soriano.
¿Qué le mantiene activo a este hombre toda bondad?
“El orgullo de saberme con fuerzas para seguir haciendo por Cuba, aunque una parte de ellas se fue con mi esposa cuando murió hace dos años y mis hijos hicieron vida en otras provincias del país. Pero, no estoy solo porque sigo rodeado de la familia del barrio y nos ayudamos mutuamente. Actualmente, tengo la responsabilidad de organizar el plan de guardia que debe realizarse por cada familia en la comunidad como parte de una de las tareas medulares por las que fuera fundada en 1960 la organización más masiva de Cuba: Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) de la que somos miembros. Es la vigilancia revolucionaria y la guardia cederista para cubanas y cubanos sostén de la tranquilidad ciudadana en campos y ciudades, desde hace mucho”.
Rafael Ángel, además de tener salud y aportar, tiene otro orgullo. ¿Cuál es?
“Sí hay más. El haber estado muy cerca de Fidel Castro, escuchar en vivo y directo su voz, observar sus pasos de gigante y volcán como yo le digo. Fue algo inolvidable, como si nuestros apellidos nos enlazaran por el destino”.
Respeto, lealtad, modestia, valores de este palmero que hoy es imprescindible para su comunidad y Cuba: Rafael Ángel Castro Acosta.