Logo

Cuando la voluntad “pare” una vida, se llama trasplante

Categoría: Titulares
Escrito por INDIRA FERRER ALONSO
Visto: 1077

Dr. Julio César Serra¿Usted donaría un riñón para salvar a otra persona? ¿Autorizaría la donación de los órganos de uno de sus seres queridos en caso de muerte cerebral?

De esas respuestas podría depender la vida de alguien; de hecho mucha gente que sufrió durante años dolor físico y lloró por temor a dejar los hijos huérfanos, se liberó de las ataduras y el mal pronóstico de la insuficiencia renal crónica terminal, gracias a que alguien dijo sí a una de estas preguntas.

La actividad de trasplante es quizás una de las más complicadas dentro de la práctica médica porque entraña el concurso de muchas voluntades, que van más allá de procesos institucionales, científicos y económicos. Es una variante terapéutica que puede devolver a los pacientes la posibilidad de llevar una vida normal, de trabajar, de amar, de cuidar de sus seres queridos, pero que no solo depende de la pericia del personal sanitario, ni de las políticas de Salud que aseguran la disponibilidad de tecnologías y medicamentos carísimos para el trasplantado, depende en primera instancia de la voluntad de donar el órgano.

Sobre la importancia del trasplante renal y las circunstancias en que se desarrolla esta práctica en Santiago de Cuba, Sierra Maestra conversó con el Dr. Julio César Serra Rodríguez, coordinador de Trasplante del territorio suroriental.

¿Qué beneficios ofrece el trasplante renal?

 El trasplante renal es la mejor variante terapéutica que tiene la insuficiencia renal crónica porque aporta mucha más calidad de vida que la hemodiálisis. Tengo pacientes que llevan años trasplantados y se han reincorporado a  sus centros laborales, que cumplen los cuidados que requiere su salud pero llevan una vida normal, y solo tienen que asistir a las consultas para el seguimiento médico.

No solo es una garantía de mejor calidad de vida, sino que ofrece beneficios desde el punto de vista económico  al sistema de Salud porque el trasplante renal y el tratamiento que conlleva resultan más caros durante el primer año, por el costo de la cirugía y de los medicamentos; pero a partir del segundo año solo cuenta el costo de los medicamentos y por tanto, es más barato que la hemodiálisis.

Anualmente se incrementa la cantidad de pacientes con insuficiencia renal y eso implica mayor cantidad de personas recibiendo hemodiálisis y estas tienen solo dos salidas: fallece o se trasplanta. Por eso lo que resulta más viable y más humano es incrementar los trasplantes.

Se dice que esta es una actividad compleja…

Innegablemente lo es. No siempre podemos trasplantar.

Dr. Julio César SerraUntitledEl trasplante que realizamos puede ser con donante vivo o cadavérico. El primero requiere, que exista la voluntad de la persona sana de donar un riñón a su familiar o a su pareja –la ley cubana ha ampliado las posibilidades en cuanto a los que pueden donar: antes solo podían hacerlo familiares de primer orden y en este momento se admite hasta el tercer grado de parentesco (tíos, primos, esposos, hijastros…).

Hay familias que son pequeñas y no tienen posibilidad de donar, entonces recurrimos a los donantes cadavéricos y no siempre podemos contar con estos porque eso ocurre con un paciente que ha tenido un daño neurológico  que es incompatible con la vida, que ha sido excelentemente bien atendido y llega  a la hora de la muerte con sus órganos funcionando correctamente. Cuando esto ocurre así, que se hace el diagnóstico de la muerte por criterios neurológicos, se solicita a la familia la autorización para la donación de órganos, o sea que no siempre tenemos este paciente con diagnóstico de muerte por criterio neurológico, y no siempre tenemos la autorización de la familia.

 O sea, esto ocurre en el marco de un proceso de mucho dolor para los seres queridos del paciente y en marco de una urgencia médica y eso hace innegablemente que, a veces, el trasplante con donante cadavérico se haga muy difícil. A veces no se tienen todos los recursos necesarios en el momento en que aparece el donante o no existen receptores aptos en esta región. En ocasiones tenemos que sacar los riñones y enviarlos a otros centros de trasplante del país porque  no tenemos receptores compatibles (se hacen las pruebas de compatibilidad después de extraer el riñón al cadáver), entonces no siempre podemos trasplantar.

Es una actividad muy compleja, en la cual participan a veces hasta 100 personas: un operativo de trasplantes a veces incluye aeropuertos, policías, otros hospitales que donan, varios laboratorios; y hay que lograr que todos esos componentes interactúen a la menor brevedad posible y eso implica voluntad de que se haga la tarea. Es como un complejo de muchas sumas de pequeños elementos que si funcionan bien deben dar un total adecuado. Si una de esas sumas falla, se echa a perder el resultado.

¿Qué proyecciones tiene el servicio de Trasplante en este año?

En 2018 hemos comenzado con mucha voluntad y mucho ímpetu porque, además cumplimos 10 años de la reapertura del servicio de Trasplante de Oriente Sur, que radica en el hospital Juan Bruno Zayas Alfonso.

Este hospital general cuenta con todas las condiciones tecnológicas y  personal altamente calificado  y experimentado para realizar este trabajo. Estamos preparando una campaña con motivo de este aniversario y pretendemos realizar, en el marco de la jornada por el Día de la medicina latinoamericana, un encuentro científico sobre Nefrología y Trasplante, que nos permita actualizar conocimientos e intercambiar experiencias sobre la tarea que realizamos.

Además pretendemos cerrar el año con una cifra de 30 trasplantes realizados. Es una meta un poco ambiciosa pero creo que podemos lograrlo.

Gracias, doctor… 

En 2017 el nefrocentro santiaguero registró 23 cirugías de inserto renal, de las cuales una se realizó con un donante vivo. A decir de Serra, la mayoría de las operaciones se practicaron en el primer semestre, pues en el segundo hubo un déficit  de recursos imprescindibles para estas intervenciones quirúrgicas, a causa de las restricciones que impone el bloqueo económico y comercial de los Estados Unidos a Cuba. 

Por eso, los pacientes que recibieron órganos de donantes vivos en ese período fueron trasladados a otros centros de trasplante del país. A pesar de esto, se superó lo hecho durante 2016.

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.