La tierra bajo nuestros pies siempre está ahí dispuesta a ser fecundada para parir los frutos que generan riquezas; de que se ponga dedicación y empeño en ello depende el resultado, así lo demuestran infinidad de productores individuales u organizados que por los campos santiagueros surcan, siembran, cultivan y cosechan a diario, para llevar comida a la mesa de sus familias, mejorar la economía y poner a nuestra disposición, los productos.
En busca de ejemplos que ilustren la afirmación anterior, un equipo de este semanario visitó la Unidad Básica de Producción Cooperativa El Macho en el municipio de Guamá y allí encontró un colectivo de hombres y mujeres de la tierra que componen 10 fincas. Como preámbulo a lo constatado en esta ocasión, conocimos que al cierre de 2017 la UBPC consiguió más de 182 000 pesos de ganancia por concepto de venta de toros de ceba a la empresa cárnica y 152 000 escobas, planificando para este año 200 000 que serán vendidas a empresas estatales en las provincias orientales, además, son los principales suministradores de yuraguano para la construcción de ranchones.
Clemente González Tejeda, jefe de producción de la entidad, informó que en la presente campaña prevén alcanzar 3t de frijol y 7t de maíz, como resultado de 12 hectáreas sembradas entre los dos renglones; para ello disponen, además, de 13 sistemas de riego y la perspectiva de que se sumen 10 más suministrados por el Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma), también utilizan nueve yuntas de bueyes y un tractor con los implementos necesarios para la preparación de las tierras. Entre los productores de “El Macho” se encuentran cinco usufructuarios quienes se dedican a cultivos varios y ganadería; los 50 trabajadores de la UBPC promedian 900 y 1000 CUP de salario mensual.
Un punto y aparte merece la cebolla en este reportaje, pues quizás usted no sepa que la mayoría destinada a Santiago de Cuba y en especial a “El Avileño”, se produce en esta UBPC y están en campaña desde finales de enero hasta el 20 de abril aproximadamente.
A las labores de siembra, cultivo y cosecha de los bulbos se suman los 10 finqueros y los 50 trabajadores se incorporan a la recolección, acarreo y amarre de paquetes si el pico productivo lo requiere, lo cual ocurrirá más de una vez en esta cosecha pues aspiran a recoger unas 6 000 toneladas, según explica Clemente González Tejeda.
La cooperativa también produce carne, leche, viandas, hortalizas y granos, pero la cebolla constituye el orgullo de los finqueros y obreros, de quienes ya se puede decir que tienen cultura en su producción y esperan cada campaña convencidos de que el fruto de su trabajo llegará a muchos rincones de la provincia.