“La educación ha de ir, donde va la vida”

Categoría: Titulares
Escrito por GISELLE GODERICH SÁNCHEZ (Estudiante de Periodismo)/Fotos: Daniel Houdayer
Visto: 821

Algunos de los alumnos del aula hospitalaria de La Colonia Santiago de CubaLa educación en Cuba es uno de los pilares más trascendentales que ha tenido la Revolución, liderada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Las aulas hospitalarias, que se acogen al sistema de Educación Especial, al enseñar en ellas a niños, niñas, adolescentes y jóvenes; que presentan algún tipo de enfermedad, constituyen uno de los grandes logros humanitarios de nuestro país.

Mirna Dolores Louhau otra de las maestras del aula hospitalaria de La Colonia Santiago de CubaDe visita en el Hospital Infantil Sur Antonio María Béguez César tuvimos el placer de conversar con la maestra y defectóloga M.Sc. Mirna Dolores Louhau Pérez. Ella lleva 44 años trabajando en el Ministerio de Educación y 15 en esta enseñanza, los cuales los ha dedicado a impartir docencia en el aula ubicada en la Sala de Onco-Hematología de esto centro asistencial.

Al cumplirse este 4 de enero el aniversario 56 del inicio de la educación en la Enseñanza Especial en nuestro país, la “profe” dice sentirse orgullosa de poder compartir abnegadas y educativas horas con los pacientes del “Infantil Sur”.

“Me siento muy bien, importante y afortunada, sabiendo que le estoy dando clases a esos niños que lo necesitan; para que no se atrasen y puedan aprender los contenidos de los grados que cursan, aunque estén hospitalizados”, dijo la maestra.

Antes de comenzar la docencia “la seño”, como cariñosamente les dicen los pacientes, sus alumnos, se entrevista con los médicos para ver cómo están de salud, qué estado de ánimo tienen y si pueden recibir ese día sus clases.

“Cuando les realizan tratamientos con quimioterapias y radiaciones, los niños se encuentran decaídos, y en esos casos los ponemos a realizar trabajos con plastilina, a dibujar, es decir, actividades recreativas y didácticas para sentirse mejor.

“Yo trabajo con primero, segundo y tercer grados, e imparto las asignaturas de Lengua Española, Matemáticas y Artes Plásticas; esto según la estadía de los pacientes, que puede ser larga o corta, además del tipo de enfermedad, porque a veces no pueden recibir tanto contenido.

“En ocasiones doy las clases en la propia aula que está acondicionada con este fin en el hospital; y otras veces voy a las diferentes salas, como la de Ortopedia, donde hay niños que no pueden trasladarse, igual que en Fisiatría que están en cama, y en Oncología, donde algunos tienen suero”, argumentó la maestra y añadió:

“La solidaridad y el humanismo, son valores que deben caracterizar a los profesionales que trabajamos con este tipo de pacientes. Hay que ser muy comprensivos con estos niños, y con los padres también, porque lo necesitan”.  

Los familiares de los alumnos de Mirna Dolores Louhau Pérez, se sienten muy satisfechos del trabajo que cada día realiza con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes del aula de la Sala de Onco-Hematología, y expresan que profesoras como ella, abnegadas y consagradas con la educación, ennoblecen y enorgullecen esta grandiosa profesión.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar